que andábamos de pileta en pileta ajena, tirándonos de cabeza y robando un poco de nado.
nadando con un poco de culpa, o lavando las culpas de los sueños previos. piletas para hacer largos y piletas celestes pero de noche.
con y sin antiparras. tragando un poco de agua, robada también. por el placer de sumergirse de cabeza, salir y de vuelta saltar a la pileta vecina. todas ajenas. tibias. a esa hora en que empieza la noche y los árboles son siluetas negras contra el cielo descolorido.
porque antes, en el anfiteatro, habíamos estado mirando a los ojos a la herida abierta.
y antes, en la playa, habíamos caminado de la mano del Pasado, con P mayúscula, y nos habíamos sentido perdidos en el tiempo. y al despertarnos habíamos visto la puntita del iceberg: el pasado y nosotros, que no le soltamos la mano.
el pasado que anda en bicicleta dando vueltas a la manzana. y nosotros. mareados. con ganas de pasar de página.
30 marzo 2009
25 marzo 2009
en el aire
Ayer, en el barrio de Saavedra, donde vive mi amiga Sonia, Radiohead estaba en el aire. El viento iba y venía con los acordes de las canciones que escuchamos toda nuestra adolescencia, y nosotras jugábamos a adivinar cuál tema era cada uno.
Estos últimos días pasaron muchas cosas que me trajeron, como el viento, los acordes de un momento de la vida, que me impregnaron con sensaciones de otro tiempo, y que me recordaron felicidades y tristezas pasadas. Encuentros y desencuentros y reencuentros. La posibilidad y la imposibilidad de cerrar ciertas historias. La reiteración de uno mismo. Los sonidos y los silencios de ciertas tardes. La soledad y la compañía. Las aspiraciones, los sueños, las frustraciónes. Las cartas. El amor perdido y el amor encontrado. Las cercanías y las lejanías. Las obsesiones, las ideas, los miedos, la poesía, la música, la matemática, la muerte, los viajes, los amigos, la familia, el teatro, el amor y el amor.
Ayer, 24 de Marzo. Que casi voy pero al final no fui. Después de cuatro años. Para cerrar un ciclo que en realidad ya está cerrado.
Que los ciclos se cierran a voluntad y sin pedir permiso.
Ayer, recital de Radiohead. Que casi voy pero al final no fui. Después de toda una década. Para dejar que la música me lleve de vuelta a donde ya estuve, pero esta vez ir volando, mirando desde el cielo.
Y sin estar, ahí estuvimos. En el cielo. Mirando sin ser vistas. Casi agarradas de la mano del viento, que iba y venía trayéndonos mucho más que la música.
Estos últimos días pasaron muchas cosas que me trajeron, como el viento, los acordes de un momento de la vida, que me impregnaron con sensaciones de otro tiempo, y que me recordaron felicidades y tristezas pasadas. Encuentros y desencuentros y reencuentros. La posibilidad y la imposibilidad de cerrar ciertas historias. La reiteración de uno mismo. Los sonidos y los silencios de ciertas tardes. La soledad y la compañía. Las aspiraciones, los sueños, las frustraciónes. Las cartas. El amor perdido y el amor encontrado. Las cercanías y las lejanías. Las obsesiones, las ideas, los miedos, la poesía, la música, la matemática, la muerte, los viajes, los amigos, la familia, el teatro, el amor y el amor.
Ayer, 24 de Marzo. Que casi voy pero al final no fui. Después de cuatro años. Para cerrar un ciclo que en realidad ya está cerrado.
Que los ciclos se cierran a voluntad y sin pedir permiso.
Ayer, recital de Radiohead. Que casi voy pero al final no fui. Después de toda una década. Para dejar que la música me lleve de vuelta a donde ya estuve, pero esta vez ir volando, mirando desde el cielo.
Y sin estar, ahí estuvimos. En el cielo. Mirando sin ser vistas. Casi agarradas de la mano del viento, que iba y venía trayéndonos mucho más que la música.
19 marzo 2009
primos

Mi primo Dami me debía estar diciendo que mire a la cámara. La cámara, seguramente la tendría mi papá, el documentalista de mi infancia. Yo bola. Muñeca pepona. Redonda por donde se me mirase. Mi primo Ale sonríe.
De fondo, inequívocamente, los sillones de mi casa. Marrones a cuadraditos.

Con las manos en la masa. Invisible en la foto, pero en esta escena hay algo comestible que distrae la atención de Ale, y la mía por supuesto. Dami siempre con indicaciónes, pero con la boca llena. Creo que es de mi cumple de un año. Esa mano que también señala es posible que sea de mi mamá. ¿Habría más de una cámara a la que mirar?
Yo con enterito celeste. Mi mamá me vistió de varón, hasta que me rebelé y empecé a pedir pollerita que vuela.

Ellos siempre bronceados y mulatos. Acá recién llegados de vacaciones. Como mi tío es uruguayo, siempre veraneaban en las costas orientales. Yo estrenando el título de hermana mayor. Laila pura cabeza. En la quinta, lugar de encuentro de toda la familia, donde crecimos juntos y mi papá me enseñó a tirarme de cabeza a la pileta y a andar en bici sin rueditas, y donde Lai empezó a caminar, y donde tantas cosas lindas.
13 marzo 2009
un par de sueños y una reflexión sobre el tomate
Antes de ayer soñé con un demonio que se transfiguraba, osea, que adoptaba distintas formas corporales. En un momento era un gusano, y yo lo prendía fuego. Pero antes de que se empezara a quemar la cabeza lo apagaba. Entonces el demonio se transfiguraba en un gato gris, muy hermoso. Y yo trataba de prenderle fuego el lomo, pero me daba pena. Y la gente me miraba re mal. Yo pensaba "qué lástima que no lo quemé del todo mientras era gusano".
El otro día había soñado que alguien se moría. Antes, justo antes de encontrarnos a charlar un montón de cosas, me llamaban y me decían que había muerto.
Y anoche soñé con su mamá. Nos dábamos un abrazo.
Y anoche también, pero despierta, pensé lo siguiente: resulta que hay una cosa llamada tomate, que se puede secar, y después se vuelve a hidratar, y se come. El tomate seco-rehidratado tiene un gusto bastante distinto del tomate fresco común. Porque tuvo que atravesar otros estados. Entonces ese sabor es el resabio de una vida vivida intensamente.
Casi como las personas. ¿No?
El otro día había soñado que alguien se moría. Antes, justo antes de encontrarnos a charlar un montón de cosas, me llamaban y me decían que había muerto.
Y anoche soñé con su mamá. Nos dábamos un abrazo.
Y anoche también, pero despierta, pensé lo siguiente: resulta que hay una cosa llamada tomate, que se puede secar, y después se vuelve a hidratar, y se come. El tomate seco-rehidratado tiene un gusto bastante distinto del tomate fresco común. Porque tuvo que atravesar otros estados. Entonces ese sabor es el resabio de una vida vivida intensamente.
Casi como las personas. ¿No?
10 marzo 2009
los gigantes
si los mirás a contraluz, son transparentes.
saben disimular su grandeza a fuerza de ser tan torpes.
les gusta la valentía y la eligen para realizar las tareas para las que no fueron hechos, como hablar seriamente sin que vuele una mosca, y bailar una coreografía sin equivocar ningún paso.
les preocupan los cambios de estación, porque saben que les cambia el humor de pronto, y se ponen extremadamente melancólicos.
después de las doce de la noche, la risa se les vuelve mucho más contagiosa, y hay que cuidarlos para que no se vayan de boca en la vía pública.
si andan en patines, cantan a viva voz.
si andan en bicicleta, les ponen cintas de colores para volar como cometas, y dejan que los pelos se les revuelvan y alboroten.
si andan en moto, guardan adentro del casco un arbusto enrulado y lleno de túneles con adivinanzas.
si andan en subte, van con la mirada perdida y risueña, y cuando se distraen se les ven los zapatitos verdes desde las ventanillas.
si andan a pie, van muy abrigados, por si a la vuelta de la esquina se encuentran con un frío polar.
los gigantes en realidad son niños disfrazados.
saben disimular su grandeza a fuerza de ser tan torpes.
les gusta la valentía y la eligen para realizar las tareas para las que no fueron hechos, como hablar seriamente sin que vuele una mosca, y bailar una coreografía sin equivocar ningún paso.
les preocupan los cambios de estación, porque saben que les cambia el humor de pronto, y se ponen extremadamente melancólicos.
después de las doce de la noche, la risa se les vuelve mucho más contagiosa, y hay que cuidarlos para que no se vayan de boca en la vía pública.
si andan en patines, cantan a viva voz.
si andan en bicicleta, les ponen cintas de colores para volar como cometas, y dejan que los pelos se les revuelvan y alboroten.
si andan en moto, guardan adentro del casco un arbusto enrulado y lleno de túneles con adivinanzas.
si andan en subte, van con la mirada perdida y risueña, y cuando se distraen se les ven los zapatitos verdes desde las ventanillas.
si andan a pie, van muy abrigados, por si a la vuelta de la esquina se encuentran con un frío polar.
los gigantes en realidad son niños disfrazados.
09 marzo 2009
amiga que te quiero tanto
solamente en casos como este puede ocurrir una cosa semejante.
como correr escaleras abajo en el subte para saludar a mi amiga del alma a la que no solamente vi la noche anterior, sino que veré mañana y toda la semana.
pero si ves a una persona de tal importancia un domingo, en el subte, de pura casualidad, hay que correr a saludarla al grito de su nombre. como en una película.
porque las casualidades se celebran. y los encuentros casuales de los que no casualmente están encontrados, también.
como correr escaleras abajo en el subte para saludar a mi amiga del alma a la que no solamente vi la noche anterior, sino que veré mañana y toda la semana.
pero si ves a una persona de tal importancia un domingo, en el subte, de pura casualidad, hay que correr a saludarla al grito de su nombre. como en una película.
porque las casualidades se celebran. y los encuentros casuales de los que no casualmente están encontrados, también.
05 marzo 2009
cronoetimología
Cronoleta: canaleta de desagüe del tiempo
Cronogonía: relato del orígen del tiempo
Cronosofía: sabiduría del tiempo, o que brinda el tiempo
Cronomanía: manía por el tiempo
Cronocicleta: vehículo de dos ruedas que viaja por el tiempo
Cronopolicía: fuerza de seguridad que reprime a través del tiempo
Cronopatía: sufrimiento ocasionado por el tiempo
Cronolepsia: afección que impide evadirse del tiempo
Cronopatología: estudio de las enfermedades del tiempo
Cronoquinesis: capacidad de mover el tiempo con la mente
Cronosíntesis: reducción del tiempo a su mínima expresión
Cronitis: inflamación del tiempo
Cronocefalia: alteración que amplifica al tiempo en nuestra cabeza
Cronolización: arribo inesperado y abusivo del tiempo que ocasiona la fagocitación de una cultura.
Cronocracia: el gobierno del tiempo
Cronogonía: relato del orígen del tiempo
Cronosofía: sabiduría del tiempo, o que brinda el tiempo
Cronomanía: manía por el tiempo
Cronocicleta: vehículo de dos ruedas que viaja por el tiempo
Cronopolicía: fuerza de seguridad que reprime a través del tiempo
Cronopatía: sufrimiento ocasionado por el tiempo
Cronolepsia: afección que impide evadirse del tiempo
Cronopatología: estudio de las enfermedades del tiempo
Cronoquinesis: capacidad de mover el tiempo con la mente
Cronosíntesis: reducción del tiempo a su mínima expresión
Cronitis: inflamación del tiempo
Cronocefalia: alteración que amplifica al tiempo en nuestra cabeza
Cronolización: arribo inesperado y abusivo del tiempo que ocasiona la fagocitación de una cultura.
Cronocracia: el gobierno del tiempo
El pasado.
Pisado, pero no pisoteado. Pisado de paso, porque había que pasar. Pisado sin saña, pero con hazaña.
Lo pasado, perdido. Archívese, y a otra cosa. Allá, en mi pasado, una vida. Lo pasado, vivido. Entonces no perdido. Capitalizado. Sobre las ruinas de mis capitales perdidas, levanto los edificios de mi nueva república. Lo que hubo y ya no hay, lo que estuvo y ya no está, pero dejó su huella. Porque digo "pasado", y entonces el pasado existe. ES. Y no FUE, porque cuando estaba siendo le decíamos presente.
El pasado ES. Ente. Es ente. Y es decente.
Ser sin estar. Eso es el pasado.
Lo pasado, perdido. Archívese, y a otra cosa. Allá, en mi pasado, una vida. Lo pasado, vivido. Entonces no perdido. Capitalizado. Sobre las ruinas de mis capitales perdidas, levanto los edificios de mi nueva república. Lo que hubo y ya no hay, lo que estuvo y ya no está, pero dejó su huella. Porque digo "pasado", y entonces el pasado existe. ES. Y no FUE, porque cuando estaba siendo le decíamos presente.
El pasado ES. Ente. Es ente. Y es decente.
Ser sin estar. Eso es el pasado.
03 marzo 2009
deuntirón
Casas de queso acaso quiso, de cuyas coyunturas cayeran escollos al cuello calloso. Ahora pelea con palos contra peligrosos pilares peludos desde el píloro. Públicamente aplauden los empleados el pubis bíblico desde la atribulada tribuna, y entrañables trompetas entristecen el atraco. Mansos los manises, ensamblados como muebles, amenos más no por eso menos malvados, amolan las muelas de los molestos émbolos.
Resuenan en la radio las resolanas, redundando en redondez y adorno. Más la masa se sume en el sema y en el soma, rezuma y emana, rezonga y rema, hasta que la jornada enjundia enrojece de rabia y se rejuntan las nubes para formar nubarrón.
Resuenan en la radio las resolanas, redundando en redondez y adorno. Más la masa se sume en el sema y en el soma, rezuma y emana, rezonga y rema, hasta que la jornada enjundia enrojece de rabia y se rejuntan las nubes para formar nubarrón.
02 marzo 2009
verano
Antes
-cuando digo "antes" me refiero a un tiempo no exacto, sí lejano, pero no claramente definido en sus límites-
Antes, digo, el verano era poco menos que un paso a una nueva dimensión. Quiero decir, antes, en el mes de Diciembre, sucedía una especie de suspensión del tiempo y el espacio, y el verano era un momento larguísimo, sideral; como meterse en un gigantesco túnel amarillo del cual se salía en otro año calendario y, lo que era aún más definitivo, en otro año escolar. Sí. Era como haber viajado en el tiempo.
El verano era un tiempo de profundos cambios, y el reencuentro con los compañeros de colegio, a comienzos del mes de Marzo, venía con ese gustito a nuevo, siempre reforzado por el estreno de cuadernos, lápices, y otros útiles escolares. Marzo era un momento de comienzo. Un nuevo comienzo de uno mismo: distinto peinado, aritos o pulseritas nuevas, glándulas, estatura, bronceado, actitud... en fin. Pelotudeces si se quiere, pero totalmente genuinas.
Hoy
-cuando digo "hoy" me refiero a un tiempo no exacto, sí cercano, pero no claramente definido en sus límites-
Hoy, digo, el verano no es más que dos meses y medio que se pasan volando. Diciembre tiene aceleración propia, es una cuenta regresiva. La Energía Colectiva empuja al Año Saliente con frenesí, casi con violencia. El Año Entrante es recibido con copas y pompas y explosiones; y la velocidad apenas amaina los primeros días de Enero, que es un mes ameba. En Febrero no pasa demasiado, en general, y sin embargo también pasa al tun tun o al galope, o como bicicleta en empedrado. Y de pronto, páfate: Marzo. Marzo, que hasta en su nombre desborda de escolaridad. Pero nosotros, los grandes, no empezamos nada en Marzo. Somos lo mismo que en Diciembre, pero con un par de kilos de menos o de más, algún colorete en la piel, algún que otro souvenir de las vacaciones...
El verano pasó y sin embargo, no pasó nada.
Este es el primer año en que siento claramente que mi vida adulta ha sido despojada de ese verano sideral, pongamoslé. Y anuncio: no sé si me gusta.
-cuando digo "antes" me refiero a un tiempo no exacto, sí lejano, pero no claramente definido en sus límites-
Antes, digo, el verano era poco menos que un paso a una nueva dimensión. Quiero decir, antes, en el mes de Diciembre, sucedía una especie de suspensión del tiempo y el espacio, y el verano era un momento larguísimo, sideral; como meterse en un gigantesco túnel amarillo del cual se salía en otro año calendario y, lo que era aún más definitivo, en otro año escolar. Sí. Era como haber viajado en el tiempo.
El verano era un tiempo de profundos cambios, y el reencuentro con los compañeros de colegio, a comienzos del mes de Marzo, venía con ese gustito a nuevo, siempre reforzado por el estreno de cuadernos, lápices, y otros útiles escolares. Marzo era un momento de comienzo. Un nuevo comienzo de uno mismo: distinto peinado, aritos o pulseritas nuevas, glándulas, estatura, bronceado, actitud... en fin. Pelotudeces si se quiere, pero totalmente genuinas.
Hoy
-cuando digo "hoy" me refiero a un tiempo no exacto, sí cercano, pero no claramente definido en sus límites-
Hoy, digo, el verano no es más que dos meses y medio que se pasan volando. Diciembre tiene aceleración propia, es una cuenta regresiva. La Energía Colectiva empuja al Año Saliente con frenesí, casi con violencia. El Año Entrante es recibido con copas y pompas y explosiones; y la velocidad apenas amaina los primeros días de Enero, que es un mes ameba. En Febrero no pasa demasiado, en general, y sin embargo también pasa al tun tun o al galope, o como bicicleta en empedrado. Y de pronto, páfate: Marzo. Marzo, que hasta en su nombre desborda de escolaridad. Pero nosotros, los grandes, no empezamos nada en Marzo. Somos lo mismo que en Diciembre, pero con un par de kilos de menos o de más, algún colorete en la piel, algún que otro souvenir de las vacaciones...
El verano pasó y sin embargo, no pasó nada.
Este es el primer año en que siento claramente que mi vida adulta ha sido despojada de ese verano sideral, pongamoslé. Y anuncio: no sé si me gusta.
27 febrero 2009
aprendome
como un caminito ya trazado previamente con la punta del dedo sobre un mapa, aprendo que esto que vino -que viene- que yo lo llamo estar triste, siempre va a estar al ladito mío, como la nena con rulos que me agarra la mano para cruzar una calle.
la nena me mira y ella sabe que yo estoy enojada, no con ella, pero enojada. que es un enojo lleno de lágrimas y que cualquiera que sepa mirar diría que es desconsuelo. pero a mi me sale en enojo, como un fuego por el tercer ojo, y la nena me mira y no entiende qué me pasa. ella tiene prometidos muchos regalos para la vida, regalos maravillosos. pero una amargura también, que yo ya la conozco y ella no. y como yo ya sé, y la veo a ella tan llena de firuletes, me enojo porque no puedo decirle. porque no serviría de nada. porque ella igual se va a ir de viaje, sin saber que algo se va a perder para siempre. yo lo sé porque soy grande. el enojo es nada más que un dolor tan tan enorme que no encuentra canal de desagüe, ni río que lo lave, ni aire que lo llene de aire, ni tiempo que lo suelte como barrilete al cielo.
la nena de rulos mira al cielo al cruzar, me confía su mano y sus ojos para que yo la lleve segura hasta el otro lado. ella sabe que del otro lado nos despedimos, que yo la dejo, y que ella va a tener que mirar bien a los dos lados antes de cruzar la próxima calle. antes de irse me dice un secreto: que la espere pronto. que no esté enojada. que ella va a volver a encontrarme y me va a regalar unos anteojos nuevos para mirarla siempre, y que cuando la mire a ella me voy a acordar de los días en que había muchas promesas y ninguna ausencia.
la nena me mira y ella sabe que yo estoy enojada, no con ella, pero enojada. que es un enojo lleno de lágrimas y que cualquiera que sepa mirar diría que es desconsuelo. pero a mi me sale en enojo, como un fuego por el tercer ojo, y la nena me mira y no entiende qué me pasa. ella tiene prometidos muchos regalos para la vida, regalos maravillosos. pero una amargura también, que yo ya la conozco y ella no. y como yo ya sé, y la veo a ella tan llena de firuletes, me enojo porque no puedo decirle. porque no serviría de nada. porque ella igual se va a ir de viaje, sin saber que algo se va a perder para siempre. yo lo sé porque soy grande. el enojo es nada más que un dolor tan tan enorme que no encuentra canal de desagüe, ni río que lo lave, ni aire que lo llene de aire, ni tiempo que lo suelte como barrilete al cielo.
la nena de rulos mira al cielo al cruzar, me confía su mano y sus ojos para que yo la lleve segura hasta el otro lado. ella sabe que del otro lado nos despedimos, que yo la dejo, y que ella va a tener que mirar bien a los dos lados antes de cruzar la próxima calle. antes de irse me dice un secreto: que la espere pronto. que no esté enojada. que ella va a volver a encontrarme y me va a regalar unos anteojos nuevos para mirarla siempre, y que cuando la mire a ella me voy a acordar de los días en que había muchas promesas y ninguna ausencia.
23 febrero 2009
me asomo
el viento fresco que se anticipó al otoño me trajo envuelta una tristeza honda con tantos nombres, que no la puedo nombrar. dice presente el espacio vacío, toma forma. la nave perdida en el espacio. lo que fue y lo que no fue. lo que es. la soledad infinita que tengo adentro, en mis laberintos perdidos, adonde nadie puede acompañarme. adonde nadie me agarra la mano y me lleva. tengo un déficit de alegría, estos días. como que me falta algo.
como prender una vela en un pasillo para abrir una puerta para encontrar un cuarto lleno de cajas llenas de cosas que me ponen triste.
18 febrero 2009
decálogo del buen ciclista (urbano)
1) Su objetivo primordial será evitar por todos los medios posibles TOCAR EL PISO CON LOS PIES. Para este fin, empleará recursos tan diversos como: pedalear muy despacito hasta que cambie el semáforo, recorrer la bocacalle en sentido horizontal hasta que cambie el semáforo, apoyar el pie derecho en el cordón hasta que cambie el semáforo, etc.
2) La distancia entre auto y auto, y entre auto y cordón, debe ser de, por lo menos, una bicicleta de ancho.
3) Su objetivo paralelo a 1, será ir siempre un paso adelante del tránsito. Para esto será importante pasar algunos semáforos en rojo (siempre que no vengan autos), y así tendrá siempre unos metros de ventaja.
4) El ciclista no respetará las normas que deben respetar los automovilistas, porque se considera a sí mismo un cuasi-peatón. En ocasiones , incluso, cuando la necesidad lo requiera, el ciclistá irá por la vereda. Pero irá también por la calle y se hará respetar como cualquier otro rodado.
5) En consecuencia de 4, el ciclista será odiado equidistantemente por automovilistas y peatones.
6) El ciclista no establecerá ningún tipo de amistad con los motociclistas, electores de una vida fácil y sin sacrificio.
7) El ciclista despertará la cólera de señoras que pasean perros y de encargados de edificio.
8) La fémina ciclista será piropeada indiscriminadamente, sin importar lo masculina que se vea.
9) La fémina ciclista por lo general necesitará pedir ayuda en las estaciones de servicio para inflar las ruedas. Y si no la pide, le será ofrecida. Y si no la acepta, le será impuesta.
10) El ciclista urbano es un sobreviviente.
2) La distancia entre auto y auto, y entre auto y cordón, debe ser de, por lo menos, una bicicleta de ancho.
3) Su objetivo paralelo a 1, será ir siempre un paso adelante del tránsito. Para esto será importante pasar algunos semáforos en rojo (siempre que no vengan autos), y así tendrá siempre unos metros de ventaja.
4) El ciclista no respetará las normas que deben respetar los automovilistas, porque se considera a sí mismo un cuasi-peatón. En ocasiones , incluso, cuando la necesidad lo requiera, el ciclistá irá por la vereda. Pero irá también por la calle y se hará respetar como cualquier otro rodado.
5) En consecuencia de 4, el ciclista será odiado equidistantemente por automovilistas y peatones.
6) El ciclista no establecerá ningún tipo de amistad con los motociclistas, electores de una vida fácil y sin sacrificio.
7) El ciclista despertará la cólera de señoras que pasean perros y de encargados de edificio.
8) La fémina ciclista será piropeada indiscriminadamente, sin importar lo masculina que se vea.
9) La fémina ciclista por lo general necesitará pedir ayuda en las estaciones de servicio para inflar las ruedas. Y si no la pide, le será ofrecida. Y si no la acepta, le será impuesta.
10) El ciclista urbano es un sobreviviente.
02 febrero 2009
pregunta que bien puedo hacerme mañana en terapia
¿soy más feliz en los destellos luminosos de felicidad o en la oscuridad llena de sensaciones de la tristeza?
(¿acá también se trata de elegir?)
(¿acá también se trata de elegir?)
palermo domingo a la tarde
a veces duerme
despierto
en el sentido de estar-no estar
participando de los eventos del
mundo
y la música da forma
a sus momentos
callados
formaliza la tristeza
de estar solo
condimenta
por decirlo así
su nave perdida en el cielo
la promesa que nadie
le hizo
incumplida.
carne muerta alrededor
adentro
ayer
y huestes de patos
girando hacia el este.
luz o calor en el párpado derecho
la sensación de estar a gusto
en la tristeza-certeza
de
buscar la diferencia
ser diferente
para ser
algo.
despierto
en el sentido de estar-no estar
participando de los eventos del
mundo
y la música da forma
a sus momentos
callados
formaliza la tristeza
de estar solo
condimenta
por decirlo así
su nave perdida en el cielo
la promesa que nadie
le hizo
incumplida.
carne muerta alrededor
adentro
ayer
y huestes de patos
girando hacia el este.
luz o calor en el párpado derecho
la sensación de estar a gusto
en la tristeza-certeza
de
buscar la diferencia
ser diferente
para ser
algo.
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