Ayer, en el barrio de Saavedra, donde vive mi amiga Sonia, Radiohead estaba en el aire. El viento iba y venía con los acordes de las canciones que escuchamos toda nuestra adolescencia, y nosotras jugábamos a adivinar cuál tema era cada uno.
Estos últimos días pasaron muchas cosas que me trajeron, como el viento, los acordes de un momento de la vida, que me impregnaron con sensaciones de otro tiempo, y que me recordaron felicidades y tristezas pasadas. Encuentros y desencuentros y reencuentros. La posibilidad y la imposibilidad de cerrar ciertas historias. La reiteración de uno mismo. Los sonidos y los silencios de ciertas tardes. La soledad y la compañía. Las aspiraciones, los sueños, las frustraciónes. Las cartas. El amor perdido y el amor encontrado. Las cercanías y las lejanías. Las obsesiones, las ideas, los miedos, la poesía, la música, la matemática, la muerte, los viajes, los amigos, la familia, el teatro, el amor y el amor.
Ayer, 24 de Marzo. Que casi voy pero al final no fui. Después de cuatro años. Para cerrar un ciclo que en realidad ya está cerrado.
Que los ciclos se cierran a voluntad y sin pedir permiso.
Ayer, recital de Radiohead. Que casi voy pero al final no fui. Después de toda una década. Para dejar que la música me lleve de vuelta a donde ya estuve, pero esta vez ir volando, mirando desde el cielo.
Y sin estar, ahí estuvimos. En el cielo. Mirando sin ser vistas. Casi agarradas de la mano del viento, que iba y venía trayéndonos mucho más que la música.
3 comentarios:
RATA!
JA!
(dé la cara, Anónimo. No lo vamos a lastimar)
Estuve mucho tiempo esperando ese momento, asi que no me lo perdi. Pero te comparto lo mas emotivo de la noche. Beso.
http://www.youtube.com/watch?v=VX_vrgNmDXk
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