primero, la furia del repasador.
luego es todo silencio, y barrer las moscas.
28 septiembre 2012
07 septiembre 2012
Los boletos son buenos señaladores para las lecturas de colectivo.
Además de señalar la página en la que se abandonó la lectura, pueden señalar, años después, qué se estaba leyendo en un determinado momento.
Recién saqué de la biblioteca un ejemplar feíto de Así habló Zaratustra, porque lo voy a vender, y tenía tres marcas de boletos. Uno del 2, otro del 3 y otro del 5 de agosto de 2005. El día cuatro parece haber sido salteada la lectura, tal vez porque no viajé a ningún lado. El primer boleto es de la línea 29, tomado a las 13:10. El segundo, línea 60, tomado a las 11:52 de la mañana. El último es del 15, a las 14:22.
Ahí quedaron los boletos, señalando qué leí, cuándo y dónde. Nunca terminé el libro. No puedo recordar a dónde iba.
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