Y sí. Lo importante es seguir caminando, mutando, evolucionando.
Al fin y al cabo, de eso se trató este blog desde un principio.
Un espejo para reflejar todo (lo bueno y lo malo) pero fundamentalmente para hacer VISIBLES cosas invisibles (pero esenciales).
El cambio es una de ellas.
Brindo por ello.
Porque, como siempre, nada se pierde y todo se trasforma.
Salut!
30 junio 2005
29 junio 2005
Yolanda
"Querida Señorita Corazón:
Le escribo esta carta con las corneas colmadas de líquido, llena de congoja y glóbulos blancos. Esta trémula tristeza se debe a una obscuridad que obstruye mis poros, mis peras, mis prismas protocolares. Se debe a una silenciosa soledad, a una sórdida sentencia: la célibe soltería que me acoge y que me aqueja, jocosamente.
Crujen los sillones, vacíos. Croquetas de carne que jamás nadie morderá...
Una vida solitaria es como una víspera de año nuevo que nunca, nunca, nunca se termina. El pavo previsiblemente pavea en la mesa, y yo como, como pan dulce, me como los mocos... como quien corrompe o corrobora o contradice su propia infelicidad.
Dadivosa y diva me dedico a la didáctica, a la decencia, a las didascalias. Dono notas del traductor a los niños necesitados... En fin, un alma al menos digna de ser amada.
Me encomiendo a usted, concomitantemente y con confianza. Y mantendré la esperanza de que próximamente se comunique usted conmigo y me diga que lo ha encontrado. Que existe, a pesar de las tormentas de verano, de los vientos huracanados, de las puertas sin picaporte.
Y que el día elegido, a la hora indicada, aparecerá por la ventana de cualquier confitería, con una caja rellena de bombones...
Desde ya, muchas gracias.
Yolanda de Migueles"
Le escribo esta carta con las corneas colmadas de líquido, llena de congoja y glóbulos blancos. Esta trémula tristeza se debe a una obscuridad que obstruye mis poros, mis peras, mis prismas protocolares. Se debe a una silenciosa soledad, a una sórdida sentencia: la célibe soltería que me acoge y que me aqueja, jocosamente.
Crujen los sillones, vacíos. Croquetas de carne que jamás nadie morderá...
Una vida solitaria es como una víspera de año nuevo que nunca, nunca, nunca se termina. El pavo previsiblemente pavea en la mesa, y yo como, como pan dulce, me como los mocos... como quien corrompe o corrobora o contradice su propia infelicidad.
Dadivosa y diva me dedico a la didáctica, a la decencia, a las didascalias. Dono notas del traductor a los niños necesitados... En fin, un alma al menos digna de ser amada.
Me encomiendo a usted, concomitantemente y con confianza. Y mantendré la esperanza de que próximamente se comunique usted conmigo y me diga que lo ha encontrado. Que existe, a pesar de las tormentas de verano, de los vientos huracanados, de las puertas sin picaporte.
Y que el día elegido, a la hora indicada, aparecerá por la ventana de cualquier confitería, con una caja rellena de bombones...
Desde ya, muchas gracias.
Yolanda de Migueles"
26 junio 2005
lo qué?
claro, lo que pasa es que no me sé expresar bien.
lo que digo es que hay como algo que empezó a girar girar girar, ¿no?; entonces parece que había una perillita creo; una perillita, sí, que se aflojó, entonces ahora gira todo más rápido, pero bien. y me da un poco de vértigo, sí, me mareo de a ratos. pero bien. no es que quiero vomitar ni nada feo, es un vértigo lindo porque me recuerda que estoy viva y eso.
que estoy viva.
que estoy.
que.
claro.
lo qué?
claro, lo que pasa es que no me sé expresar bien.
lo que digo es que hay como algo que empezó a girar girar girar, ¿no?; entonces parece que había una perillita creo; una perillita, sí, que se aflojó, entonces...
lo que digo es que hay como algo que empezó a girar girar girar, ¿no?; entonces parece que había una perillita creo; una perillita, sí, que se aflojó, entonces ahora gira todo más rápido, pero bien. y me da un poco de vértigo, sí, me mareo de a ratos. pero bien. no es que quiero vomitar ni nada feo, es un vértigo lindo porque me recuerda que estoy viva y eso.
que estoy viva.
que estoy.
que.
claro.
lo qué?
claro, lo que pasa es que no me sé expresar bien.
lo que digo es que hay como algo que empezó a girar girar girar, ¿no?; entonces parece que había una perillita creo; una perillita, sí, que se aflojó, entonces...
22 junio 2005
teoría revestida de deseo
Hoy, 21 de Junio, transcurrió el día más corto del año.
Ha comenzado el invierno, estación silenciosa.
Desde el 21 de Diciembre, fecha en que comenzara el verano, los días se han ido acortando gradualmente hasta el día de hoy, 21 de Junio, el día más corto del año.
También mi vida ha hecho un proceso de decadencia gradual en estos meses.
Me gusta pensar que ya he tocado fondo.
Y que de aquí en más mi vida irá mejorando gradualmente, conforme se van alargando los días.
Me gusta creer en esta teoría que se me ocurrió para recibir este invierno lo mejor posible.
Ha comenzado el invierno, estación silenciosa.
Desde el 21 de Diciembre, fecha en que comenzara el verano, los días se han ido acortando gradualmente hasta el día de hoy, 21 de Junio, el día más corto del año.
También mi vida ha hecho un proceso de decadencia gradual en estos meses.
Me gusta pensar que ya he tocado fondo.
Y que de aquí en más mi vida irá mejorando gradualmente, conforme se van alargando los días.
Me gusta creer en esta teoría que se me ocurrió para recibir este invierno lo mejor posible.
21 junio 2005
cartas al Sr. X (1º entrega)
Estimado Sr. X:
Ha pasado el tiempo, es cierto, desde la última vez que le escribí. Aquella última carta, con fecha 5 de julio del 2000, comenzaba así:
Ha pasado el tiempo, es cierto, desde la última vez que le escribí. Aquella última carta, con fecha 5 de julio del 2000, comenzaba así:
"Pasados unos meses de la última vez que le escribí, ayer me encontré leyendo estas páginas y sentí que todo vuelve en mí a pesar del agua bajo el puente..."
Note Ud. lo cíclico de esta carta que intento escribirle, una y otra vez, a lo largo de los años. Porque es siempre la misma. He aquí la revelación.
De tanto caminar en redondo se va marcando un surco, se da cuenta?, un surco. Adentro queda uno con sus tristezas. Y cuantas más vueltas da uno, más profundo es el abismo que lo separa del resto del mundo.
Un día uno se asoma, y siente vértigo de cruzar el surco. No hay sogas ni troncos de árboles ni cables de luz. No hay nada.
Está uno en su pequeña isla rodeada de nada, y allá lejos todo lo demás. Uno es un náufrago, me entiende? un náufrago en una isla desierta, que es uno mismo. La soledad nos arrima a los bordes, sí. Y uno dibuja con un palito en la arena, uno dibuja sus iniciales, porque a solas hay que darse maña para no olvidarse quién es uno.
Y uno conversa solo y el eco de la voz da la vuelta a la isla y vuelve en forma de respuesta: "Hola".
Ahí aparece Ud., estimado Sr. X.
Usted está en la isla, en algún rincón de la isla. Sólo es cuestión de caminar en todas las direcciones hasta que por fin nos encontremos, porque en algún momento sucederá.
Y cuando suceda, nos vamos a agarrar las manos y vamos a saltar el surco.
Hasta entonces, mantengamos la correspondencia.
Me despido sin más, deseándole un invierno sencillo.
De tanto caminar en redondo se va marcando un surco, se da cuenta?, un surco. Adentro queda uno con sus tristezas. Y cuantas más vueltas da uno, más profundo es el abismo que lo separa del resto del mundo.
Un día uno se asoma, y siente vértigo de cruzar el surco. No hay sogas ni troncos de árboles ni cables de luz. No hay nada.
Está uno en su pequeña isla rodeada de nada, y allá lejos todo lo demás. Uno es un náufrago, me entiende? un náufrago en una isla desierta, que es uno mismo. La soledad nos arrima a los bordes, sí. Y uno dibuja con un palito en la arena, uno dibuja sus iniciales, porque a solas hay que darse maña para no olvidarse quién es uno.
Y uno conversa solo y el eco de la voz da la vuelta a la isla y vuelve en forma de respuesta: "Hola".
Ahí aparece Ud., estimado Sr. X.
Usted está en la isla, en algún rincón de la isla. Sólo es cuestión de caminar en todas las direcciones hasta que por fin nos encontremos, porque en algún momento sucederá.
Y cuando suceda, nos vamos a agarrar las manos y vamos a saltar el surco.
Hasta entonces, mantengamos la correspondencia.
Me despido sin más, deseándole un invierno sencillo.
cronopio
20 junio 2005
de la depresión dominguera
Existe una teoría apócrifa que asegura que existe una solución para la depresión dominguera. Que hay una clave para comprender su orígen y contrarrestar su mal.
La leyenda cuenta que el sr. Freud extravió un manuscrito sumamente complejo que exponía este y otros males incurables de nuestros tiempos (el mal de ojo, por ejemplo. La picazón ocular es su verdadero síntoma. Esto será negado rotundamente por las curanderas, pero es la verdad. Y sólo Sigmund había descubierto su cura. También se cuenta entre estos males el dolor de oído, padecer insoportable que genera serios transtornos del comportamiento: el paciente sencillamente se quiere morir. Podríamos hablar de la adicción a los teléfonos celulares* y de la propensión a vestirse con colores extremadamente llamativos, pero no son los temas que nos convocan)
El asunto es que el manuscrito extraviado pertenece hoy a una secta cuasi masónica de psicólogos de diferentes escuelas y países (los cuales, ante la pregunta angustiosa del paciente se limitarán a mirar hacia arriba con gesto taciturno, rascarse la barba/illa, exhalar lentamente y cambiar de tema); y según información que me proporciona el dr. Zitarrosa, el manuscrito se encontraría oculto en algún rincón del convento de la av. Independencia al 1100 (y Salta), barrio de Monserrat.
*S.F. anticipó que existirían unos aparatos para comunicarse de forma permanente y que desterrarían para siempre el uso de la telepatía.
La leyenda cuenta que el sr. Freud extravió un manuscrito sumamente complejo que exponía este y otros males incurables de nuestros tiempos (el mal de ojo, por ejemplo. La picazón ocular es su verdadero síntoma. Esto será negado rotundamente por las curanderas, pero es la verdad. Y sólo Sigmund había descubierto su cura. También se cuenta entre estos males el dolor de oído, padecer insoportable que genera serios transtornos del comportamiento: el paciente sencillamente se quiere morir. Podríamos hablar de la adicción a los teléfonos celulares* y de la propensión a vestirse con colores extremadamente llamativos, pero no son los temas que nos convocan)
El asunto es que el manuscrito extraviado pertenece hoy a una secta cuasi masónica de psicólogos de diferentes escuelas y países (los cuales, ante la pregunta angustiosa del paciente se limitarán a mirar hacia arriba con gesto taciturno, rascarse la barba/illa, exhalar lentamente y cambiar de tema); y según información que me proporciona el dr. Zitarrosa, el manuscrito se encontraría oculto en algún rincón del convento de la av. Independencia al 1100 (y Salta), barrio de Monserrat.
*S.F. anticipó que existirían unos aparatos para comunicarse de forma permanente y que desterrarían para siempre el uso de la telepatía.
18 junio 2005
tristeza de perro frente a una puerta automática
(Sí, es sólo un título. Y una dedicatoria: a mi perro Zyx, que le ladra a los sombreros)
16 junio 2005
(!)
No es que llueve. Parecen estar las gotas suspendidas en el aire. Como si realmente se hubiese detenido el tiempo...
Y si...?
Y si...?
13 junio 2005
umbrales (lunes por la madrugada)
A bordo de una farfalla mecánica, me encuentro ya sobrevolando los confines del universo conocido; un paisaje mítico se despliega cual alfombra roja. Es la ciudad de mis sueños, la que me atormenta en cada viaje. Se quita el sombrero elegantemente y con ademanes me invita a pasar a sus praderas pobladas de hormigón en flor. Sus ríos repetidos acechan en cada esquina reversible, y hay un parque al que nunca voy porque suena en sus arboledas una canción demasiado triste. Bajo por una avenida desierta, con sus muchas hileras de luces formando un laberinto-pista de aterrizaje. No hay otro desembarco posible en estas tierras: ruedo barranca abajo hacia el río de plomo, ahí donde la arena se confunde consigo misma y es imposible dibujar la línea de horizonte. La farfalla resopla sus chillidos agudos y los ecos recorren la ciudad tan rapidamente que es imposible distinguirlos unos de otros. Recorro peatonalmente los senderos que conectan todos los edificios, como pasadizos, y paso por debajo de los puentes que unen los balcones de veredas enfrentadas. Hay un halo de misterio a mi alrededor. Será mi aliento vivo que hace que el aire se desperece después de tan largo letargo. Es que arribo a una ciudad profundamente sumida en su reposo gris, en su bostezo cenagoso. Mi aliento se desprende en forma de nubecita y recorre ahora las calles propagándose como un canto.
La ciudad responde al llamado encendiéndose de muchos colores, saltando espasmódicamente a uno y otro costado, reclamando eufóricamente que termine de amanecer.
Yo me recuesto en la humedad y pienso quedarme así, fumando, hasta que la farfalla me lleve volando hacia algún otro destino.
12 junio 2005
domingo
Ya es de día, pero igual decimos buenas noches.
El cambio brusco de temperatura empieza a prepararme para el sueño.
Y eso es bueno, porque es necesario apagar las voces.
Apagar las caras.
Apagar ese dejo de tristeza que tiene amanecer en la calle.
Esa sensación ineludible de que el tiempo sigue transcurriendo como una topadora.
Arrastrando todo a su paso.
O como una cortadora de césped.
Como ir al cine un domingo a la tarde y viajar en el tiempo.
Como dormir desde la mañana hasta el mediodía de un domingo y viajar en el tiempo.
Subirse a esa topadora.
Viajar en el tiempo para no perder la cabeza a su paso.
El cambio brusco de temperatura empieza a prepararme para el sueño.
Y eso es bueno, porque es necesario apagar las voces.
Apagar las caras.
Apagar ese dejo de tristeza que tiene amanecer en la calle.
Esa sensación ineludible de que el tiempo sigue transcurriendo como una topadora.
Arrastrando todo a su paso.
O como una cortadora de césped.
Como ir al cine un domingo a la tarde y viajar en el tiempo.
Como dormir desde la mañana hasta el mediodía de un domingo y viajar en el tiempo.
Subirse a esa topadora.
Viajar en el tiempo para no perder la cabeza a su paso.
10 junio 2005
las -pocas- cosas claras
sí
-necesito estar rodeada de gente que me quiera DE VERDAD
-estoy con el ánimo cambiante
-me asustan mis síntomas psicosomáticos
-necesito proyectos que me den aire
-busco el amor hasta en la sopa
-estoy modificada irreversiblemente
-se me mezcla la emoción con la tristeza
-estoy llena de furias
-estoy bajando de peso otra vez
-lloro para no implotar
no
-no naturalizo lo innaturalizable
-no acepto el sufrimiento silencioso
-no renuncio más a nada de lo que me hace bien
-no justifico
-no recuerdo con cariño
-no encuentro palabras para contar
-no desaparezco
04 junio 2005
No hay título posible para este final.
Es una muerte certera y fría,
filosa como diez mil cuchillos
penetrando la misma carne.
El descanso es pútrido y ponzoñoso.
No hay paz posible para este final.
Es una muerte posible,
seca y pálida como unos huesos silenciosos.
El descanso es ciertamente improbable.
No hay muerte suficiente para este final.
Es una muerte certera y fría,
filosa como diez mil cuchillos
penetrando la misma carne.
El descanso es pútrido y ponzoñoso.
No hay paz posible para este final.
Es una muerte posible,
seca y pálida como unos huesos silenciosos.
El descanso es ciertamente improbable.
No hay muerte suficiente para este final.
01 junio 2005
petit manual para los días de lluvia
1º apartado: Si ud. tiene paragüas.
- sepa que la probabilidad de que, promediando el día, asome un sol radiante, habiendo ud. salido con el paragüas, ES MUY ALTA.
- sepa que existe una ley implícita de tránsito peatonal para los días de lluvia: no más de un paragüas por carril, a menos que ud. desee perder un ojo, cosa que este manual NO RECOMIENDA.
- sepa que si ud. posee la fortuna de andar con paragüas un día de lluvia, debe solidarizarse con los despojados y liberar las zonas de "techitos" en las veredas, a fin de que estos ciudadanos, menos dichosos, transiten lo menos posible bajo el aguacero.
- sepa que subir a cualquier tipo de transporte público con un paragüas chorreando implica un espacio personal mínimo de 30 cm. a la redonda. En caso de no contar con dicho espacio(típico caso de enlatamiento sardínico), deberá ud. hacer sendos malabares con el artefacto a fin de evitar el contacto con los otros pasajeros. Caso contrario, deberá ud. tolerar diversas manifestaciones reprobatorias contra su persona.
2º apartado: Si ud. NO tiene paragüas
- sepa que si ud. se levantó esa mañana y los pájaros cantaban, y el sol brillaba en su ventana, y ud. decidió no llevarse paragüas contra todo pronóstico, las probabilidades de que, promediando el día, el cielo se ennegrezca y llueva torrencialmente SON MUY ALTAS.
- sepa que caminar con los hombros levantados y el ceño fruncido NO EVITARÁ QUE UD. SE MOJE (ni hará que se moje menos)
- sepa que correr, si bien reducirá el tiempo de exposición a la lluvia, aumentará la velocidad con que las gotas impactan sobre ud. por lo que terminará mojándose igual que si caminara normalmente; o hasta incluso más, si consideramos el factor "charcos" -que abundan en esta ciudad- por lo que ud. terminaría mojándose de forma concéntrica.
- sepa que irrumpir en el transporte público con las ropas chorreando implica necesariamente un aislamiento. Aléjese de las miradas de desdén, busque las miradas compasivas, e intente no sentarse porque la humedad se propaga rápidamente desde la ropa superficial hasta la ropa interior. Y andar con esas zonas húmedas no es algo agradable.
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