Antes de ayer soñé con un demonio que se transfiguraba, osea, que adoptaba distintas formas corporales. En un momento era un gusano, y yo lo prendía fuego. Pero antes de que se empezara a quemar la cabeza lo apagaba. Entonces el demonio se transfiguraba en un gato gris, muy hermoso. Y yo trataba de prenderle fuego el lomo, pero me daba pena. Y la gente me miraba re mal. Yo pensaba "qué lástima que no lo quemé del todo mientras era gusano".
El otro día había soñado que alguien se moría. Antes, justo antes de encontrarnos a charlar un montón de cosas, me llamaban y me decían que había muerto.
Y anoche soñé con su mamá. Nos dábamos un abrazo.
Y anoche también, pero despierta, pensé lo siguiente: resulta que hay una cosa llamada tomate, que se puede secar, y después se vuelve a hidratar, y se come. El tomate seco-rehidratado tiene un gusto bastante distinto del tomate fresco común. Porque tuvo que atravesar otros estados. Entonces ese sabor es el resabio de una vida vivida intensamente.
Casi como las personas. ¿No?
1 comentario:
Yo una vez soñé con un hombre demoníaco que les comía partes del cuerpo luminoso a las personas y que en un momento se convierte en un insecto negro con detalles rojos.
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