Qué emoción!
Ya está terminado, y acá linkeo, el corto de dibujos animados que hizo Juan, con sonido de Darío Benbassat y posproducción de Juan Elizalde.
Orgullo y alegría, nació por fin este cortito cuyo germen comenzó allá por el verano de 2007, en un accidentado viaje a Las Grutas.
Con ustedes,
Ochlerotatus Albafasciutus, el mosquito silvestre.
20 agosto 2009
10 agosto 2009
aniversario
La primera vez, como ecos, habrá sido a través de los tejidos que nos cobijaban. Mudas presencias prometidas una para la otra, por algún motivo, consciente o no.
Después hubo muchas otras. Muchas. Diversidad de encuentros, a pesar de la diferencia de tamaño, de colegio, de aptitudes e intereses, de elecciones, a pesar de otras distancias. A pesar del dolor o también, con él a cuestas, hermanadas en el dolor que tiene distintos nombres, y que a veces los nombramos en voz alta pero es casi innecesario, porque la otra los sabe. Reconociendo en la otra el espejo, la perspectiva de una vida vivida compartida. Y la perspectiva es inmensa. Hermosa. Emocionante. Se extiende hacia adelante como una gran tela desplegada, como un camino.
(Para Natu)
Después hubo muchas otras. Muchas. Diversidad de encuentros, a pesar de la diferencia de tamaño, de colegio, de aptitudes e intereses, de elecciones, a pesar de otras distancias. A pesar del dolor o también, con él a cuestas, hermanadas en el dolor que tiene distintos nombres, y que a veces los nombramos en voz alta pero es casi innecesario, porque la otra los sabe. Reconociendo en la otra el espejo, la perspectiva de una vida vivida compartida. Y la perspectiva es inmensa. Hermosa. Emocionante. Se extiende hacia adelante como una gran tela desplegada, como un camino.
(Para Natu)
06 agosto 2009
sueño con una casa
Cosas muy extrañas pasan, pero la cosa es que se vende la casa. La celeste. La casa-patio. La casa-casa. El ropero es enorme, y a la chica le gusta. "Piden poca plata, a comparación de otras casas", se entusiasma. Tiene pecas. Yo estoy segura de conocerla de algún lado. Ella recién vuelve de viaje.
"¿Y cuánto es que piden?" pregunto, que no estoy enterada, a pesar de estar vendiendo la casa.
"Cien mil cuatro" me dice ella, sonriendo, y revisa el ropero casi metiéndose adentro.
"Es que hay mucha humedad", digo yo, señalando el techo. Y todos miramos para arriba: el techo tiene un enorme, gigante manchón color humedad, e infinidad de agujeritos por los que empieza a caer agua.
"Es que esta casa era de mis abuelos", explico, "y hace como tres años que está sola. Los debe extrañar". Ahí me quiebro y lloro. Los demás se contagian. Lloramos todos. Llora la casa.
"¿Y cuánto es que piden?" pregunto, que no estoy enterada, a pesar de estar vendiendo la casa.
"Cien mil cuatro" me dice ella, sonriendo, y revisa el ropero casi metiéndose adentro.
"Es que hay mucha humedad", digo yo, señalando el techo. Y todos miramos para arriba: el techo tiene un enorme, gigante manchón color humedad, e infinidad de agujeritos por los que empieza a caer agua.
"Es que esta casa era de mis abuelos", explico, "y hace como tres años que está sola. Los debe extrañar". Ahí me quiebro y lloro. Los demás se contagian. Lloramos todos. Llora la casa.
03 agosto 2009
sueño con un tapado.
Sueño que, dos puntos.
Voy a una feria americana.
Y sueño largo y tendido, muy en detalle, distintas prendas, a saber:
-Un deshabillé bordó, que está puesto aparte, con un cartel de "$12". Primero dudo. Luego, lo reservo, para Polonia.
-Sector camisas: de encaje, blancas. Pensaba que eran muy como para Sonia.
-Sector polleras: de lana, lindas. Colores oscuros. Me fijo, eran todas plisadas. No me sientan bien las plisadas, por las caderas anchas.
-Sector camperas deportivas: había tres o cuatro modelos, y muchas de cada modelo. "Las habrá donado algún equipo deportivo" pienso. "Estarían buenas para la varieté"
-Sector libros. "Ah, hay libros también!". Reconozco anotaciones con la letra de un compañero de colegio. "Claro, porque vive acá cerca. Los habrá donado"
-Sector tapados: había uno celeste petróleo, que se veía lindo.
Pero estaba lejos de los tapados yo, todavía en el sector libros. Y una empleada me dice que hay mucha cola para el probador. Y yo me tenía que ir, porque a todo esto había salido a comprar algo y mi mamá y Juan me estaban esperando para almorzar.
Los sacos los veía de lejos. Asomaba ése color petroleo, recién ahora me doy cuenta, parecido al que heredé de mi bobe y que ahora no sé muy bien si lo perdí, lo regalé o dónde quedó.
Voy a una feria americana.
Y sueño largo y tendido, muy en detalle, distintas prendas, a saber:
-Un deshabillé bordó, que está puesto aparte, con un cartel de "$12". Primero dudo. Luego, lo reservo, para Polonia.
-Sector camisas: de encaje, blancas. Pensaba que eran muy como para Sonia.
-Sector polleras: de lana, lindas. Colores oscuros. Me fijo, eran todas plisadas. No me sientan bien las plisadas, por las caderas anchas.
-Sector camperas deportivas: había tres o cuatro modelos, y muchas de cada modelo. "Las habrá donado algún equipo deportivo" pienso. "Estarían buenas para la varieté"
-Sector libros. "Ah, hay libros también!". Reconozco anotaciones con la letra de un compañero de colegio. "Claro, porque vive acá cerca. Los habrá donado"
-Sector tapados: había uno celeste petróleo, que se veía lindo.
Pero estaba lejos de los tapados yo, todavía en el sector libros. Y una empleada me dice que hay mucha cola para el probador. Y yo me tenía que ir, porque a todo esto había salido a comprar algo y mi mamá y Juan me estaban esperando para almorzar.
Los sacos los veía de lejos. Asomaba ése color petroleo, recién ahora me doy cuenta, parecido al que heredé de mi bobe y que ahora no sé muy bien si lo perdí, lo regalé o dónde quedó.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)