07 mayo 2008

Robacunas


La actriz y cantante Scarlett Johansson se comprometió con su novio de un año.

06 mayo 2008

otro cuento sin moraleja

había una vez un cañoncito de dulce de leche que aprovechó una distracción del público y salió a concer el mundo. no tenía más que su dulce corazón y su crujiente costra para enfrentar a los peligros circundantes, así que tuvo que vérselas con maleantes de todo tipo y factor sanguíneo. pero el héroe de las faturas no iba a dejarse amedrentar por cualquier perejil. tomó las cartas que su abuela se escribía con el general San Martín y se presentó en el honorable congreso de la Nación, aduciendo una demencia senil que le había ocasionado el olvido o pérdida de sus fueros políticos, años ha. así fue que el dulce cañoncito logró ocupar una banca en el senado, y sancionar leyes varias como la de fabricación de insumos hojaldrados nacionales, y aplicación de azúcares impalpables al ciudadano común.



-aquí otro más viejo-

28 abril 2008

Candilejas

Ayer vi esa película de Chaplin, donde lo ves al tipo. Al tipo detrás de la máscara, detrás del artificio.
Y resulta que el tipo es genial, haciendo drama también. Porque te hace reír, y morir de amor. Y porque se dio el lujo de decir - en esta peli con palabras sonoras- lo que se le daba la gana. Lo que pensaba de la vida, de la muerte, de la vida del artista. Porque era un capo pudo decir que el mundo, que la vida, es terrible y maravillosa. No "bella". Terrible, tormentosa, escandalosa, y maravillosa; llena de osas.
Se mira en el espejo y hace muecas, y detrás del espejo está el vicio, y delante también. Y el público es una gran masa que no sabe para dónde ir, y él nos lleva a través del tiempo a su mundo, donde dice lo que piensa y se hace cargo.
Y nos hace reír y emocionar, porque ve y siente y se ríe; porque es un tipo.
Un tipo muy capo.

Indignación

Al fondo del paquete esperábame la última pepa, que había dejado para más tarde -ahora- cuando me agarrara el hambre de media mañana.

Y resultó que la muy antipática vino sin el dulce de membrillo característico; desnudita, como dios la trajo al mundo de las galletitas sin terminar.

Y no tuvo nada de gracia.

25 abril 2008

Notición

"Un niño infla 213 globos con la nariz"

21 abril 2008

Dibujetos

Pintados por mi primo Dami. Todavía no se cuándo se publica el librito. AY AY AY!!! que emoción. Y qué generosidad, no?



























El sábado fue una fiesta.

Indignada
Final feliz

próxima cocina de c. s y d el sábado 3 de mayo, a las 22.00 en Huella Club de Arte, Medrano 535.

las divinas fotos son de jorge crowe. y tiene un blog!


16 abril 2008

miedo

uno no quiere dejarse llevar por el pánico.
uno sabe que la vida está llena de casualidades, pero que eso no siempre quiere decir algo.
uno quiere creer que hay una manera de entender las cosas, que hay un sistema para saber lo que va a pasar, para significar lo que pasó.
uno se piensa que controla algo.
pero uno no controla nada. uno tiene miedo, y no controla nada. uno se angustia, porque no controla nada, porque existe la nada, porque se puede dejar de existir.
uno, pobre. se angustia y llora, que es lo único que puede hacer.

11 abril 2008

motion pictures

Ya va la segunda vez que me sueño en situaciones en las que soy consciente de estar en una película/serie y conozco la tragicidad de mi destino.

La primera fue hace unos días. Resulta que yo estaba en la isla de LOST, y pasaban unas cosas rarísimas. En un momento, todos se empezaban como a amigar (?) y se veía que en el cielo pasaba un avión - que era como uno de esos tetris que se vendían hace unos años en los semáforos- . Era un avión de rescate, claro, pero yo sabía que todavía faltaban un montón de temporadas de la serie, y que ese avión no nos iba a rescatar nada.
Muy desesperante.

La otra fue anoche. Yo estaba en una película. Primero era más bien espectadora. Estabamos en la luna, en una especie de habitación de hotel del espacio. Se sabía que algo muy malo iba a pasar. El nene era asmático y no le andaba el chuf chuf -que en este caso era un aparato bastante grande, y parecido a la trituradora de papel que hay en la oficina-. El nene estaba preocupado, sus papás también.
Después yo estaba en esa habitación con JM. Nos dábamos besos. Pero yo sabía que era una película y que nos iban a matar. Había un viento espantoso, lunar, que silbaba muy agudo. JM decía "es una tormenta eléctrica lunar " (o algo así). Pero yo SABÍA. Algo malo iba a pasar, porque así son ése tipo de películas: extraterrestres, catástrofes, monstruos, guerra, etc.
Después estábamos en la tierra, y nos invitaban a ver una obra de teatro muy amateur. Yo no quería entrar, porque era obvio que AHI nos iban a matar. JM decía "dale, es gratis!" y yo, que no podía explicar mi temor, entraba.
No nos mataban. Pero se me hacía tarde para ir a ver otra obra.
Después me llamaba Mario llorando, y decía algo de mi mamá. Yo me asustaba mucho, pensando que ése era el destino trágico. Pero al final era que lloraba de emoción, porque a mi mamá le habían dado una beca en Icana (???).
Es obvio que en éste hice trampa.

Vamos a ver qué otras locas aventuras me depara mi inconsciente.

01 abril 2008

ESTO...

era lo que le estaba faltando a la vida.
Por suerte ya se terminaron las aletargadas vacaciones de Claun Social y Deportivo.
Los invitamos a La Cocina, lugar emblemático para este grupo, tan dependiente del factor alimenticio.
Un kilo y tres pancitos, diría Balá.
Para ver en familia y divertirse a lo grande, diría el gran diario argentino.
Molestesé por acá, diría alguien que no recuerdo.
6 tipos con ganas de romper los cocos, dirá usted. SI, pero con mucha convicción!
Véngase
y vénguese de las cosas feas de la vida, como el peinado de la conductora del noticiero de américa.

culo sucio


El protagonista de la "novela" se pasea por el autoservicio chino con la mirada algo extraviada. No se sabe si no sabe lo que busca, o si lo sabe, aún es difícil establecer la verdadera urgencia con que busca. Como si se tratase de un algo existencial, como si buscase algo que, en verdad y a fin de cuentas, el autoservicio chino jamás podrá darle. No obstante se ha prometido no salirse del plan, y resolver estrictamente el problema que lo convoca, es decir, el faltante de papel higiénico.

Estamos hablando de un caso serio, quiero aclararlo de entrada.

El protagonista por fin ordena su devenir a través del gondoleaje, se orienta, y se aposta frente a los rollos. Los hay de distintos tipos, aunque para el ojo inexperto se vean todos iguales. (¿Acaso dije para el "ojo"? Bueno, ahorrémonos la chanchada metafórica - aunque llegado este punto, es demasiado tarde)

Los hay, decía, de distintos tipos, para todos los gustos:

para las señoras que viven solas, para las familias numerosas, para las familas con casa y perro labrador, para las discretas parejas de recién casados, para los matrimonios de años que ni cierran la puerta, para los hombres que viven solos y se llevan el diario al baño, para las hijas adolescentes de las familias acomodadas, para las pibas de barrio que escuchan rocanrol, para los chicos con mocos verdes, para los viejos con hemorroides, para las enfermeras que son solas pero de vez en cuando algún filito, para los jóvenes que se van de la casa y comen sólo arroz y fideos y no se constipan porque toman mate, para las señoras paquetas de barrio norte que salen a cacerolear y se ponen las botas de cuero de vaca gorda y comen asado pero jamás una bosta en la suela, para las señoritas que se ponen tanto perfume y se arreglan tanto que ni pareciera que ellas también van al baño, para los empresarios que se tiran cuetes arriba del bmw, para los novios de luna de miel, para los señores que les gustan los travestis, para la gente con problemas gástrointestinales, para las empresas de telemarketing que dan solamente 5 minutos para ir al baño, para los que siempre tienen un rollito en la cartera/mochila porque nunca se sabe...


Volviendo al protagonista de la "novela", éste se encuentra de pronto acorralado por el hecho de tener que elegir entre la diversidad de estilos, y por no saber encasillarse. No termina de resolver la cuestión y enseguida se da cuenta de que el mayor problema suyo es que le da lo mismo.

No necesitamos analizarlo en profundidad para darnos cuenta de la terrible significancia de esto que le pasa. El tipo es un cualquiera, digamos. Podría ser usted o yo, pero resulta que es él. Que a EL le da lo mismo cualquier papel, porque no puede definirse, no puede tomar partido, no tiene una opinión formada, no sabe de qué lado estar, no sabe qué pensar, no entiende mucho lo que le pasa, no es capaz de delimitarse en el mundo.


Agarra el más barato, por reflejo condicionado.

Pobre tipo, sin dudas. Está perdido y no sabe cuánto.


03 marzo 2008

tiempo, que te hiciste carne

JN me pregunta que cuántos post van de este blog. Me fijo y son como 280 y pico. Y como 3 años.
Y me dá por ponerme a revisar archivos. Y por `privatizar´el blof. En realidad lo que quiero es cerrar algo. Para poder abrir otra cosa, se entiende.
Pero como no me sale tirar -o en este caso, suprimir-, me sale mutar. Como siempre, bah.

Yolaberinto nació de una pequeña revolución. Pequeña, porque fue personal. Revolución, sin dudas, pero intrascendente para el resto del planeta. Por suerte.
Era el perro que se muerde la cola: yo en el laberinto, yo el laberinto, yo en mí, perdida; yo perdida. En fin.
Era la necesidad de hablar de mí, desde la profundidad de ése laberinto, porque era una expiación, un canal de desagüe, una necesidad de pegar el grito en el cielo. Quería decir de mí, para mí. También quería que me lean, conocidos y anónimos. Que me quieran. Que me dejaran su huella. Que supieran que yo estaba en el laberinto, pero queriendo asomar la trompa. Necesitando decir y ser leída.

No digo que me cansé de hablar de mí, porque no sé si tengo alguna otra cosa de qué hablar. Creo que siempre uno está hablando de sí, en el sentido de que uno es la masa donde se imprime el mundo, y uno es el punzón que imprime en el mundo cada vez que dice. Eso.

Entonces, quiero escribir. Pero cambiaron las motivaciones.
O no. No sé qué es. Pero algo.

Es que salí del laberinto.
O que me encarné en él.
O que encontré ventanitas para mirar para afuera.
O.

Yo qué sé.

Ahora es ésto. Y después veremos.



upload del día después: lo desprivaticé. sencillamente, es muy hinchapelotas entrar de la otra forma.
sé la ví

con Lau, del año pasado

Vicio.

A veces los pájaros se ponen quisquillosos, y les da por tomar soda.
Cuando no lo agarran al sodero de sorpresa, cruzando la plaza, se posan sobre las mesas de los bares y se toman la sodita del café.
Es ese nosequé de las burbujas lo que los hace delinquir.
Después no pueden disimular, aunque lo intenten, porque en el silencio de las tardes plumíferas, se les escapan los erutos.








texto de Polonia. ilustración de Lau Wolghemuth

13 febrero 2008

pasteles en una vitrina


Uno entra a un negocio de pasteles y las cosas se ven nuevas, radiantes.
Lo que uno no sabe, porque no puede saberlo, es que cuando el negocio cierra, ahí se quedan las cosas. Ahí es donde las encontraremos al otro día, nosotros o quien sea que vaya, y las volveremos a ver recién nacidas.
Se baja la persiana y, puertas adentro, los pasteles se quedan a dormir en las vitrinas, y ya no son tanto comida/postre/tentación, como triste escenografía de un escenario sin público.
Pobres pasteles en las vitrinas, entonces. Pobres también nosotros que no sabemos de sus largas vigilias con el tubo fluorescente apagado, entre tanta oscuridad y silencio, entre tanta quietud y empalago.

Triste, también, es el primer vistazo de la mañana, antes de encender las luminarias, antes de baldear y relucir, antes de que comience el desfile de clientes; antes de que empiece la función. Antes, quizás, de que alguno de estos ostentosos pasteles sea descartado sin más, por haberse pasado de la fecha en la vitrina.

11 febrero 2008

cuento

De un señor que compró una almohada muy pero muy mullida y blanda, se acostó por la noche y jamás volvió a despertar, puesto que su rostro se hundió en la almohada, y ésta, de tan blanda que era, se le metió por las vías respiratorias, y lo ahogó.