28 abril 2008

Indignación

Al fondo del paquete esperábame la última pepa, que había dejado para más tarde -ahora- cuando me agarrara el hambre de media mañana.

Y resultó que la muy antipática vino sin el dulce de membrillo característico; desnudita, como dios la trajo al mundo de las galletitas sin terminar.

Y no tuvo nada de gracia.

1 comentario:

SrKaito dijo...

Este blog hace apología a las drogas. Mi mamá no me va a dejar leerlo mas..