Para llorarte desde lejos, y a estas alturas, sólo me basta con recordar algún detalle. Las zapatillas bordó, por ejemplo.
En cambio para olvidarte primero tengo que pensarte desdibujado, sin contornos. Como una letra de tinta corrida con el codo. O como una acuarela. O como una babosa. O como una foto fuera de foco.
Después de eso, que vendría a ser la parte uno; viene la parte dos.
Y resulta que la parte dos todavía no fue descubierta.
Una cagada che.
3 comentarios:
Lo importante es que halla "algo" que se pueda recordar, y de preferencia sin tener convulsiones como me pasa a mi.
pero mire que el amor, cuando queda malherido, es como la tos convulsa.
y también duele en el pecho.
sep, una cagada
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