Caminando por la calle Colombres de pronto ve una botellita de plástico vacía. Y por puro azar de esa noche húmeda, la patea.
El plástico rebota ruidosamente cuatro veces contra las baldozas, y luego rueda hasta bajar el cordón.
En eso le sale volando la tapita y le empieza a salir como un vaho de adentro. El vaho crece, se espesa y se yergue. Es, ahora, una extraña pero inconfundible figura antropomórfica. Habla.
-Pida un deseo
-¿Yo?
-Sí, usted.
- ehm... deseo... un abrazo.
El genio de la botella se acerca con los brazos tendidos, la abraza profunda y hermosamente, y luego desaparece.
13 comentarios:
guau
será que el problema es que no sabemos desear correctamente?
lo mejor que le pudo pedir
son los dilemas de los amores fugaces.
chicho: salú.
PL: se refiere al cuento, o a lo que normalmente la gente desea?
vj: sí.
tacho: no hay dilema eh. esta vez, al menos.
Bueno.Ahí tiene su abrazo,ya está.
Habrá tenido tiempo de pensar si REALMENTE el genio quería abrazarlo?.Antes de que se rajara,digo.
Nestor
Por otro lado: Que gran vitamina es un abrazo.
¿No?
Nestor ( versión mix )
abrazarlA, querrá decir.
y yo creo que si ella deseó un abrazo sentido (y doy fé de que así fue) el abrazo del genio incluyó sentimiento.
te das cuenta de que las mil botellas de aguita mineral tiradas en Palermo no eran mas que miles de genios dispuestos a abrazarnos desenfrenadamente??
viste lo que elegimos no? seguir andando en nuestras bicis con el sentimiento de que nos abrazabamos a nosotras mismas....
por algo sera!
faaaa
tenés razón
algo pasa con las cosas en mi vida.
primero las moscas y ahora las botellas...
hum
leiste el Macanudo de hoy? (10 de mayo)
para mi que liniers te lee
un cuento con caricia... creo que es de elsa bornmannn... leelo
a las dos cosas. el cuento parece un reflejo de circunstancias reales. o al menos un reflejo d emis propias y malas costumbres.
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