05 mayo 2006

El razonamiento idiota de una desgraciada

Una de las tantas cosas de las que me abstuve durante 22 años -y algunos meses- fue de comer mermelada.
No por cuestiones religiosas, ni de peso, ni de enfermedad. No me gustaba. Preferí siempre, y con voracidad, la manteca. Y, en lo cotidiano, el queso blanco con sal.
Resulta que un día, hace poco, la pruebo y resulta que me gusta. La mermelada de frutilla y la mermelada de frambuesa.
Pero en casa nadie come, así que, aunque manifesté "Ahora me gusta la mermelada, che", ningún frasco apareció en la heladera a medida que iban sucediéndose las compras en el supermercado.

Paralelamente, luego de una vida dedicada al gusto por la literalidad, y a reírme de la palabra inglesa "butterfly", por parecerme que remitía a una manteca voladora; hace poco, y en un rapto de lucidez de esos que escasean, me doy cuenta de que la traducción correcta sería "alas de manteca", y que esta, además de ser mucho más seria como concepto, se corresponde con la consistencia de las alas de la mariposa (el bicho en cuestión).

Ayer, aproximadamente a las 20 horas, mi perro empieza a llorar que quiere salir a dar su vuelta. Nadie más que yo disponible para llevarlo. Bajo y, al pasar por el chino de la vuelta digo, mah sí, yo me compro una mermelada. Y entro y me compro una mermelada hermosa, de frambuesa, por primera vez en la vida.
Duermo toda la noche como el orto por una contractura en el pecho, pero me despierto con una inusitada alegría: el frasco de mermelada esperándome en la heladera.
Pongo en una compoterita tres cucharadas de mermelada, y me llevo unas cinco galletitas de salvado, junto con el té humeante.
Me siento bien. Una más del montón, por fin.
Como dos galletitas antes de ver el cadáver.
Tardo al menos diez segundos en identificar que se trata del cadáver de una mosca, en mi primer frasco de mermelada de la vida.
Me siento mal.
Una burla horrenda.

Será que debí quedarme con la manteca voladora.

9 comentarios:

LaiLuZ dijo...

faltó algo...
hoy, ya habiendo llamado al Servicio de Atención al Consumidor, mi hermana antojada por la inminente locura de querer comer mermelada, fue a la heladera, agarró el frasco, unas Okebon y esquivando a la no bienvenida mosquita, se untó una gran cantidad de mermelada en su galletita

viole dijo...

si fueras Alicia (la del pais de las maravillas) encontrarias unas bread&butterflys
no hay nada como la mermelada de rosa mosqueta, pero comida en bariloche u otro rincon sureño, sino no tienen el mismo gusto

yo dijo...

las moscas están intentando decirte algo.
vaya uno a saber qué, pero andá atenta.

Polonia dijo...

lailuz: dejá de contar los entretelones de la vida! plis. no da acá, entendés? esto es un espacio de mucha seriedad en el que me desenvuelvo como un ser abstracto y lingüístico (?)

vj: me daría cosa probar una mermelada hecha de flores. pero la próxima que esté en bariloche lo haré.
una tontería:
rosa mosqueta ---- mosca roseta
demasiada casualidad.

yo: definitivamente las moscas quieren comunicarse conmigo.
ayer vi como cinco moscas alineadas formando un símbolo masomenos así: *****

yo dijo...

epa.
es más grave de lo que pensaba.

Polonia dijo...

lo mío es peor que grave
es agudo

Anónimo dijo...

jajaja me encantò el escrito y tambien esto:


esto es un espacio de mucha seriedad en el que me desenvuelvo como un ser abstracto y lingüístico (?)
JAJAJAJAJA

BESOS

viole dijo...

las casualidades no son nunca demaciadas... pero si ud lo dice...
A veces las moscan me vuelan asi: "*.*"

Juan M. dijo...

te das cuenta, ¿no? que en la raíz de tu pulsión desenfrenada por la mermelada como lo deseado, lo otro; no hacés más que manifestar la reproducción de la totalitaria idelogía de la inclusión de las masas? vos no querés mermelada. querés estar incluída, aceptada, numerada, catalogada. si... si... la ideología del mercado y el capital también se manifiesta en forma de puré frutal.