11 agosto 2005

sobre Corina (1)

Corina Mercedes Sánchez nació en el barrio de Retiro, hace 25 años.
Su padre es cerrajero y su madre lava y plancha “para afuera”.
No tiene hermanos. A sus padres les costó mucho engendrarla, y siempre se lo dicen.
No asistió al jardín de infantes porque papá y mamá no le veían ningún sentido. La nena se quedaba en la casa, ayudando a mamá con los quehaceres y jugando sola. Para qué más.
Ya en la edad escolar, Corina se mostraba retraída y solitaria. Sus compañeros la dejaban de lado porque Corina estaba siempre pensando, siempre para adentro, y eso a los otros chicos les resultaba amenazador.
Cuando aprendió a leer se sintió muy feliz. Es que siempre tuvo la llamita del deseo de ser algo más… de superar a sus padres.

Su papá la llevaba los domingos a ver salir los trenes en la estación. Y le decía que algún día ellos se subirían a un tren y se irían a Mar del Plata a conocer el mar. Pero nunca lo hacían porque no les alcanzaba la plata. Y Corina pensaba “Cómo nos va a alcanzar la plata al mar?” y pensaba que todo era un juego de palabras macabro, y soñaba con Mar del Plata como si fuera el paraíso.

3 comentarios:

~Naty~ dijo...

tierno!
quiero leer más!

Agustín dijo...

No se porque tus palabras tienen un toque de realismo mágico que me hace acordar mucho a la forma de escribir de García Marquez, al menos en este post.

Polonia dijo...

naty: habrá más... de hecho ya hay, pero quiero crear un poco de suspenso...jo.

agus: mirá vos... nunca pensé que lo mío era el realismo mágico, pero ahora que lo decís, esta historia tiene algo de eso!
sos un groso!