De mar.
(Hay cadáveres de insectos en los faroles)
La otra mañana, sin más, retiraban un auto en camilla a la vuelta de casa.
Y las florcitas de la primavera todavía no. Están esperando y no les importo. Son tan mezquinas.
A la luz de un cartel luminoso se oye el silencio de cinta transportadora. Los peatones no están, pero sí sus pasos. Sus huellas apagadas en el senderito.
Había que salir en bicicleta, con el pelo suelto. Pero fue fría la tarde y un camello arrodillado en cada pie.
Recuerdo cómo solías llevarme de la mano, como a un barrilete cansado y lleno de moños. Yo te amaba tanto, y vos me empujabas despacito ayudándome a subir las pendientes de arena.
Yo te amaba tanto sin saberlo.
Por qué seguir salando esta pena, por qué no dormir con los ojos abiertos.
“Que comience, que comience.”
Vuela pensamiento.
Y pobre pasto.
Tirita.
2 comentarios:
Un camello en los pies? Existen? Wow...! ya sé de dónde sacó Zyx sus hábitos.
Ya que estamos, dejo mi chivo...(nonoon...no se preocupen, chivo de los buenos...entren y comenten, que me siento sola en mi cáscaron [subparéntesis...si entran se daran cuenta por qué... ¬¬] http://mundobohemio.blogspot.com )
Adios...
Soreta te quiero tarada. Aunque seas mi hermana.
No llegue a leer todos los escritos, pero este, no me queda muy claro. en sintesis: no lo entendi. Me lo podes explicar por favor?
Igual te quiero.
Besitos
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