03 marzo 2009

deuntirón

Casas de queso acaso quiso, de cuyas coyunturas cayeran escollos al cuello calloso. Ahora pelea con palos contra peligrosos pilares peludos desde el píloro. Públicamente aplauden los empleados el pubis bíblico desde la atribulada tribuna, y entrañables trompetas entristecen el atraco. Mansos los manises, ensamblados como muebles, amenos más no por eso menos malvados, amolan las muelas de los molestos émbolos.
Resuenan en la radio las resolanas, redundando en redondez y adorno. Más la masa se sume en el sema y en el soma, rezuma y emana, rezonga y rema, hasta que la jornada enjundia enrojece de rabia y se rejuntan las nubes para formar nubarrón.

02 marzo 2009

verano

Antes
-cuando digo "antes" me refiero a un tiempo no exacto, sí lejano, pero no claramente definido en sus límites-
Antes, digo, el verano era poco menos que un paso a una nueva dimensión. Quiero decir, antes, en el mes de Diciembre, sucedía una especie de suspensión del tiempo y el espacio, y el verano era un momento larguísimo, sideral; como meterse en un gigantesco túnel amarillo del cual se salía en otro año calendario y, lo que era aún más definitivo, en otro año escolar. Sí. Era como haber viajado en el tiempo.
El verano era un tiempo de profundos cambios, y el reencuentro con los compañeros de colegio, a comienzos del mes de Marzo, venía con ese gustito a nuevo, siempre reforzado por el estreno de cuadernos, lápices, y otros útiles escolares. Marzo era un momento de comienzo. Un nuevo comienzo de uno mismo: distinto peinado, aritos o pulseritas nuevas, glándulas, estatura, bronceado, actitud... en fin. Pelotudeces si se quiere, pero totalmente genuinas.
Hoy
-cuando digo "hoy" me refiero a un tiempo no exacto, sí cercano, pero no claramente definido en sus límites-
Hoy, digo, el verano no es más que dos meses y medio que se pasan volando. Diciembre tiene aceleración propia, es una cuenta regresiva. La Energía Colectiva empuja al Año Saliente con frenesí, casi con violencia. El Año Entrante es recibido con copas y pompas y explosiones; y la velocidad apenas amaina los primeros días de Enero, que es un mes ameba. En Febrero no pasa demasiado, en general, y sin embargo también pasa al tun tun o al galope, o como bicicleta en empedrado. Y de pronto, páfate: Marzo. Marzo, que hasta en su nombre desborda de escolaridad. Pero nosotros, los grandes, no empezamos nada en Marzo. Somos lo mismo que en Diciembre, pero con un par de kilos de menos o de más, algún colorete en la piel, algún que otro souvenir de las vacaciones...
El verano pasó y sin embargo, no pasó nada.

Este es el primer año en que siento claramente que mi vida adulta ha sido despojada de ese verano sideral, pongamoslé. Y anuncio: no sé si me gusta.

27 febrero 2009

aprendome

como un caminito ya trazado previamente con la punta del dedo sobre un mapa, aprendo que esto que vino -que viene- que yo lo llamo estar triste, siempre va a estar al ladito mío, como la nena con rulos que me agarra la mano para cruzar una calle.
la nena me mira y ella sabe que yo estoy enojada, no con ella, pero enojada. que es un enojo lleno de lágrimas y que cualquiera que sepa mirar diría que es desconsuelo. pero a mi me sale en enojo, como un fuego por el tercer ojo, y la nena me mira y no entiende qué me pasa. ella tiene prometidos muchos regalos para la vida, regalos maravillosos. pero una amargura también, que yo ya la conozco y ella no. y como yo ya sé, y la veo a ella tan llena de firuletes, me enojo porque no puedo decirle. porque no serviría de nada. porque ella igual se va a ir de viaje, sin saber que algo se va a perder para siempre. yo lo sé porque soy grande. el enojo es nada más que un dolor tan tan enorme que no encuentra canal de desagüe, ni río que lo lave, ni aire que lo llene de aire, ni tiempo que lo suelte como barrilete al cielo.
la nena de rulos mira al cielo al cruzar, me confía su mano y sus ojos para que yo la lleve segura hasta el otro lado. ella sabe que del otro lado nos despedimos, que yo la dejo, y que ella va a tener que mirar bien a los dos lados antes de cruzar la próxima calle. antes de irse me dice un secreto: que la espere pronto. que no esté enojada. que ella va a volver a encontrarme y me va a regalar unos anteojos nuevos para mirarla siempre, y que cuando la mire a ella me voy a acordar de los días en que había muchas promesas y ninguna ausencia.

23 febrero 2009

me asomo


el viento fresco que se anticipó al otoño me trajo envuelta una tristeza honda con tantos nombres, que no la puedo nombrar. dice presente el espacio vacío, toma forma. la nave perdida en el espacio. lo que fue y lo que no fue. lo que es. la soledad infinita que tengo adentro, en mis laberintos perdidos, adonde nadie puede acompañarme. adonde nadie me agarra la mano y me lleva. tengo un déficit de alegría, estos días. como que me falta algo.
como prender una vela en un pasillo para abrir una puerta para encontrar un cuarto lleno de cajas llenas de cosas que me ponen triste.

18 febrero 2009

decálogo del buen ciclista (urbano)

1) Su objetivo primordial será evitar por todos los medios posibles TOCAR EL PISO CON LOS PIES. Para este fin, empleará recursos tan diversos como: pedalear muy despacito hasta que cambie el semáforo, recorrer la bocacalle en sentido horizontal hasta que cambie el semáforo, apoyar el pie derecho en el cordón hasta que cambie el semáforo, etc.

2) La distancia entre auto y auto, y entre auto y cordón, debe ser de, por lo menos, una bicicleta de ancho.

3) Su objetivo paralelo a 1, será ir siempre un paso adelante del tránsito. Para esto será importante pasar algunos semáforos en rojo (siempre que no vengan autos), y así tendrá siempre unos metros de ventaja.

4) El ciclista no respetará las normas que deben respetar los automovilistas, porque se considera a sí mismo un cuasi-peatón. En ocasiones , incluso, cuando la necesidad lo requiera, el ciclistá irá por la vereda. Pero irá también por la calle y se hará respetar como cualquier otro rodado.

5) En consecuencia de 4, el ciclista será odiado equidistantemente por automovilistas y peatones.

6) El ciclista no establecerá ningún tipo de amistad con los motociclistas, electores de una vida fácil y sin sacrificio.

7) El ciclista despertará la cólera de señoras que pasean perros y de encargados de edificio.

8) La fémina ciclista será piropeada indiscriminadamente, sin importar lo masculina que se vea.

9) La fémina ciclista por lo general necesitará pedir ayuda en las estaciones de servicio para inflar las ruedas. Y si no la pide, le será ofrecida. Y si no la acepta, le será impuesta.

10) El ciclista urbano es un sobreviviente.

02 febrero 2009

pregunta que bien puedo hacerme mañana en terapia

¿soy más feliz en los destellos luminosos de felicidad o en la oscuridad llena de sensaciones de la tristeza?


(¿acá también se trata de elegir?)

palermo domingo a la tarde

a veces duerme
despierto
en el sentido de estar-no estar
participando de los eventos del
mundo

y la música da forma
a sus momentos
callados
formaliza la tristeza
de estar solo
condimenta
por decirlo así

su nave perdida en el cielo
la promesa que nadie
le hizo
incumplida.
carne muerta alrededor
adentro
ayer

y huestes de patos
girando hacia el este.
luz o calor en el párpado derecho
la sensación de estar a gusto
en la tristeza-certeza
de
buscar la diferencia
ser diferente
para ser
algo.

22 enero 2009

Cucharas Soperas. Por más de estos, y porque el deseo se convierta en libro.

Vicio


A veces los pájaros se ponen quisquillosos, y les da por tomar soda.
Cuando
no lo agarran al sodero de sorpresa, cruzando la plaza, se posan sobre las mesas
de los bares y se toman la sodita del café.
Es ese nosequé de las burbujas
lo que los hace delinquir.
Después no pueden disimular, aunque lo intenten,
porque en el silencio de las tardes plumíferas, se les escapan los erutos.





Una familia se muda

No lo sabían antes. Ni lo sospechaban.
El papá dijo: he comprado una casa.
La mamá dijo: espléndido!
El hijo dijo: vamos a verla!
Cuando el
papá repartió las patas de rana, no lo supieron.
Cuando se vieron llegando a
la playa, a la luz de la luna, no lo supieron.
Cuando se fueron sumergiendo,
y se abrieron paso entre los cardúmenes, no lo supieron. Pero algo sospecharon.
Cuando vieron, detrás de las burbujas, una hermosísima casa colonial rodeada
de musgo, lo sospecharon definitivamente.
Luego vino la mudanza, con
submarino y todo.Y entonces lo supieron.








Dibujos de Amapola y Palabritas de Polonia.

21 enero 2009

qué onda?

no es lo mismo el gusto a durazno
que el gusto a gusto durazno.

lo mismísimo pasa con el gusto a gusto ananá
y el gusto a gusto frutilla.

hay todo un universo de gustos falsos que se jactan de ser lo que no son.

¿cómo se llamaría el supuesto sugus de ananá si tuviera que atenerse a la realidad?
¿qué pasaría si los ananáes (o ananases, o ananás) tuvieran abogados que defendieran sus derechos, e impidieran el mal uso de su nombre?

¿y alguien me puede explicar por qué ese sugus viene envuelto en color azul, y a todos nos parece natural que así sea?

19 enero 2009

El genocidio de Israel

Eduardo Galeano
Brecha

Para justificarse, el terrorismo de estado fabrica terroristas: siembra
odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus
autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.
***
Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No
pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su
libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando
votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se
convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las
elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el
Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre,
los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a
dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.
***
Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas,
acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían
sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó. Y la desesperación, a la
orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a
la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz
guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia
de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del
mapa. Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la
frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra
agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar
que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera
el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro
pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los
títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución
que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al
acecho.
***
Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones
de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales
internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el
único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el
derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel
está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido
bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno
británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia
del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene
de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus
vasallos?
***
El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quien
mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños
colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada
diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de
la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está
ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre,
siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un
israelí.Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios
masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto
como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son
humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia
nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.
***
La llamada comunidad internacional , ¿existe?¿Es algo más que un club de
mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los
Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la
hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los
discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las
posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad.Ante la tragedia de
Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los
países europeos se frotan las manos. La vieja Europa, tan capaz de belleza y de
perversidad, derrama alguna que otra lágrima, mientras secretamente celebra esta
jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea,
pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los
palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas.
Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

(Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las
dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró)


14 enero 2009

el bebé

Después de toda la ira generada por la vuelta a la ciudad, y la sorpresita del aumento del transporte, creo necesario incluir un poco de amor en esta vida y en este blog.

La semana pasada nació este bebé


mi primo Andi, el último orejón del tarro de los primos porque (ahora sí) ya no creo que haya más nacimientos.
Es el primer primo de mi adultez, por decirlo de alguna forma. Lo soñé mucho antes de que naciera, y vino casi tan cachetón como en mis trailers oníricos. Es todo redondito. Se parece a sus dos hermanas (vale hacer mención de su boquiabiertez y de su amor desmesurado por el nuevo hermanito)
Y yo... quiero ser parte de su vida. Ja. Suena medio a telenovela, pero es muy verdad. Quiero llevarlo a pasear, y enseñarle cosas y eso. Cuando nació mi prima Flor yo tenía 12 años. Me acuerdo que era muy difícil lidiar con la obsesividad de mis tíos, había que volverse completamente aséptico para acercarse a ella (aséptico se dice?). Y aparte yo todavía no era independiente como para decidir cuándo ir a visitar a mi prima, y mucho menos para llevarla a la plaza.
Carol nació cuando yo tenía 14, y como que ya estaba muy en mis cosas de púber. Eso, más el distanciamiento de las familias, medio que no compartí mucho de sus infancias. Ahora que ellas están más grandes, y a pesar de sus múltiples actividades, jornadas dobles, club, natación, jockey y etc, piden ver a sus primos grandes, y cada vez que nos juntamos nos divertimos mucho y yo me sorprendo cada vez de lo grandes, lindas, inteligentes y graciosas que son.
Punto y aparte, cada vez que nace un bebé me pongo a pensar en cómo será cuando sea grande, la relación con los hermanos, y, como si el tiempo fuese el fueye de un acordeón que se estrella en el centro, también me pongo a pensar en la infancia de los que ahora son grandes o viejitos, y me imagino al bebé de viejito y etc.
Juan no para de comentar que los bebés tienen cara de viejitos sabios, y que todos se parecen a Yoda.

13 enero 2009

vuelta a la ciudad


Oh, querido Buenos Aires
gracias por este recibimiento tan
sutil,
podríamos decir.
Gracias por el humo y el ruido,
por el calor y la humedad.
Oh, Buenos Aires
gracias
por el malhumor de la gente
por las motos que rugen
por el olor a basura en cada esquina.
Gracias por la falta de monedas
por el aumento del transporte
Oh, querido Buenos Aires
gracias
por el jefe de gobierno
y sus carteles de publicidad
paternalista
Gracias
por el olor a muerto del subte
por las colas en los bancos
por la hostilidad de los comerciantes.
Gracias, Buenos Aires,
gracias.
No te extrañé nada.

hijos de puta



update 14/01: HOY ME COBRARON $1.2
LA RE MIL PUTA MADRE QUE LOS PARIÓ.
Ni da escanear el boleto. Aparte lo tiré.
IRA!

06 enero 2009

alimañas

Anoche me picó uno de estos:
me acosté en la cama sin deshacer, con la ingenuidad de quien ha tomado un vasito de cerveza y se quiere relajar mientras otros se fijan por qué carancho no anda el dvd que alquilamos justo a la mitad de la película... me dejé caer y ¡PINCH! como una aguja en el brazo; grito (ay), y me levanto como un resorte porque rápidamente empiezo a sospechar que no fue una aguja sino una horrible alimaña la que me causó el pinchazo. Me levanto y la porquería corre o se desliza, huyendo de su amenaza (yo) y grito para que prendan la luz y le veamos la cara al cobarde. Está escondido entre los pliegues de la frazada, su trinchera... sacudimos y zas, sale disparado; y pof, lo pisamos. (Esto podría haberse resumido en tres onomatopeyas: pinch, ay, zas, y pof. Ah, cuatro.)
Y ahí empieza otra historia, la de las mutaciones de la picadura. Primero muchos granitos chiquititos y rojor, luego una única roncha bien definida con un agujerito en el medio, como un volcán, luego se empieza como a derretir y se esparce el rojor, y el dolor se va y viene el calor.
Y yo me muero de miedo porque mirá si era venenoso! Y Juan busca en internet información, porque estamos en el medio de la sierra y así es como los antiguos pobladores de estas tierras se prevenían contra las alimañas: buscando en google.
Después medio que lloriqueo y nos llevan al hospital: a mí y al bicho (muerto). Ya nada podemos hacer por él, pero al menos que nos digan si es venenosísimo y me voy a morir, o si soy una exagerada porteña de mierda.
Claramente eso piensa la primera doctora que me (nos) ve. Y no le entiendo mucho las indicaciones que da, aparte de que repite mucho la palabra necrosis con acento cordobés. Me hace receta de un antihistamínico y nos vamos al otro hospital, en el que son más capos y tienen los sueros antiofídicos. Ahí me hacen sentir un poco menos pelotuda, me hacen pasar a un consultorio, me toman el pulso, la presión y me auscultan. Me hacen un par de preguntas y un par de recomendaciones, y me dicen que el bicho que me picó es el menos malo, y que me quede tranquila. Nos preguntan si nos queremos llevar al bicho, y les decimos que no, que está bien, que se lo pueden quedar.
Volvemos a la casa. Pienso en lo que dijo Juan, de cómo a la noche salen una cantidad de alimañas que uno ni se imagina. Y me angustia lo difícil que es vivir con esta necesidad de controlar todo.
Casi al instante me desconcentro. La luna es claramente un pedazo de queso: amarilla y hermosa.

05 enero 2009

pucha

quiero que las cosas no se tengan que terminar.

ah, y también quiero un dispositivo para poder grabar momentos, y revivirlos luego, pero no viéndolos como una grabación, sino viviéndolos de nuevo.
se puede eso? existe?
no sé, capaz que ya existe y que cuando sea rica voy y me lo compro.
ojalá que cuando sea rica todavía me queden momentos lindos para vivir y grabar con mi nueva máquina. digo, porque mirá si para volverme rica me tengo que volver medio miserable también, y ya no me quedan momentos grabables, sino que todos los que debería haber grabado los viví antes de ser rica.

pero la puta madre che.