si resulta que para ganarse la vida hay que tener un trabajo que implica perderse la vida,
la vida, qué vendría siendo? una especie de empate cero a cero?
12 marzo 2010
11 marzo 2010
08 marzo 2010
magia de domingo
algunas cosas se solidifican, como gelatina
transparente, y a través
del colorido nos vemos a
los ojos, nosotros, quietos, la
gelatina no.
transparente, y a través
del colorido nos vemos a
los ojos, nosotros, quietos, la
gelatina no.
04 marzo 2010
lo que se puede pensar
Ayer hablábamos con el Jipi de lo bueno que es ver cosas, leer cosas, aprender de distintos maestros, formarse en diferentes disciplinas. No solamente como actores. En la vida.
Te amplia la cantidad de cosas que podés pensar.
Te abre ventanas hacia adentro, y hacia afuera. Hacia lo que se puede imaginar, crear, llevar a cabo.
Te pone en un lugar. Te dibuja un mapa.
Te mueve estructuras.
Te hace viajar.
Me di cuenta que soy un adulto. Ya lo intuía. Y otras veces en la vida sentí, no sé si tan patentemente la adultez, pero sí el movimiento; la consciencia muy clara de estar mutando.
Porque claro, los proyectos se transforman. Se deja de ser potencia, para pasar a ser acción. Ya no es lo que quiero ser. Es lo que soy. Y desde acá vamos.
Te amplia la cantidad de cosas que podés pensar.
Te abre ventanas hacia adentro, y hacia afuera. Hacia lo que se puede imaginar, crear, llevar a cabo.
Te pone en un lugar. Te dibuja un mapa.
Te mueve estructuras.
Te hace viajar.
Me di cuenta que soy un adulto. Ya lo intuía. Y otras veces en la vida sentí, no sé si tan patentemente la adultez, pero sí el movimiento; la consciencia muy clara de estar mutando.
Porque claro, los proyectos se transforman. Se deja de ser potencia, para pasar a ser acción. Ya no es lo que quiero ser. Es lo que soy. Y desde acá vamos.
28 febrero 2010
vacía
no sé qué es lo que pasa últimamente conmigo, pero no encuentro la forma de empezar a escribir. ni qué.
entonces, como para muchos otros casos resulta, empiezo desde la imposibilidad. meto el dedo e inspecciono.
así que estoy vacía.
puedo escribir con un fin, porque las críticas salen. pero algo está fallando en la conexión con el adentro. o en la percepción del afuera. no sé cuál es el sentido del problema, osea, la dirección.
y ahí empiezo a organizar la imposibilidad en términos de conjeturas. que la escritura no es lo que. que hay que estar del otro lado, del lado de los que leen, analizan, pero no del lado de los que crean. qué barbaridad. tanta conclusión. al fin y al cabo, para explicarle a mi ego tantos años de haber creído otra cosa. para entender el vacío, en lugar de gozarlo. porque el vacío también es lugar para cosas nuevas.
sí ya sé. pero no me convence comparado a las otras cosas. yo quería escribir, ser escritora. creía que tenía muchas cosas para decir, pero últimamente se ve que no.
y bueno, no sé. el blog estos años sirvió de mecha. quizás pasa que el blog es un poco escribir para otros, y quizás haya que replegar. ¿o siempre se escribe para otros? ¿o siempre se escribe para uno? en definitiva, cuando me leo, soy un otro que lee. porque la letra escrita se condensa. y ya no es uno que dice. es la letra y punto. quizás es en ese dejar ir en lo que fallo. en la idea tonta de que uno es lo que escribe, y de lo que se escribe es de uno. digo. nada es de nadie, al final. yo no me pertenezco, al final. si puedo sentarme en frente de una computadora y dejar que todo esto salga afuera es por razones que desconozco. me cuesta tanto vivir con ciertos misterios.
es bueno leer. las letras de otros. o ver sus obras. y lo que yo diga sobre eso no tiene ninguna importancia. si escribo es porque me da placer. y si alguien lee, será por el mismo motivo.
ahora que lo pienso, me gusta esta lógica. tal vez todo este asunto del vacío se subsane si me concentro en esta dirección.
entonces, como para muchos otros casos resulta, empiezo desde la imposibilidad. meto el dedo e inspecciono.
así que estoy vacía.
puedo escribir con un fin, porque las críticas salen. pero algo está fallando en la conexión con el adentro. o en la percepción del afuera. no sé cuál es el sentido del problema, osea, la dirección.
y ahí empiezo a organizar la imposibilidad en términos de conjeturas. que la escritura no es lo que. que hay que estar del otro lado, del lado de los que leen, analizan, pero no del lado de los que crean. qué barbaridad. tanta conclusión. al fin y al cabo, para explicarle a mi ego tantos años de haber creído otra cosa. para entender el vacío, en lugar de gozarlo. porque el vacío también es lugar para cosas nuevas.
sí ya sé. pero no me convence comparado a las otras cosas. yo quería escribir, ser escritora. creía que tenía muchas cosas para decir, pero últimamente se ve que no.
y bueno, no sé. el blog estos años sirvió de mecha. quizás pasa que el blog es un poco escribir para otros, y quizás haya que replegar. ¿o siempre se escribe para otros? ¿o siempre se escribe para uno? en definitiva, cuando me leo, soy un otro que lee. porque la letra escrita se condensa. y ya no es uno que dice. es la letra y punto. quizás es en ese dejar ir en lo que fallo. en la idea tonta de que uno es lo que escribe, y de lo que se escribe es de uno. digo. nada es de nadie, al final. yo no me pertenezco, al final. si puedo sentarme en frente de una computadora y dejar que todo esto salga afuera es por razones que desconozco. me cuesta tanto vivir con ciertos misterios.
es bueno leer. las letras de otros. o ver sus obras. y lo que yo diga sobre eso no tiene ninguna importancia. si escribo es porque me da placer. y si alguien lee, será por el mismo motivo.
ahora que lo pienso, me gusta esta lógica. tal vez todo este asunto del vacío se subsane si me concentro en esta dirección.
27 febrero 2010
J.D. Salinger
"Siempre nos damos cuenta demasiado tarde, pero la mayor diferencia entre la felicidad y la alegría es que la felicidad es un sólido y la alegría un líquido."
("El período azul de Daumier-Smith.")
24 febrero 2010
19 febrero 2010
muertas
El cuerpo inerte y el viento profanando el plumaje.
Ahí parece yacer la desolación de la muerte.
El cadaver se insola y poco a poco se adhiere a la superficie como una calcomanía.
No hay respeto por esas muertas.
Los autos pasan y desparraman, siniestros, las pequeñas víceras.
El espejo de los ojos ya las confunde con una bolsa, ya con un montón de hojas secas.
Es el instante del contacto el que estremece, como relámpago,
cortando por un segundo el aire.
El espasmo dura sólo unos pasos más, pero el ardor se queda,
mancillando desde dentro la sensación de bienestar.
Ahí parece yacer la desolación de la muerte.
El cadaver se insola y poco a poco se adhiere a la superficie como una calcomanía.
No hay respeto por esas muertas.
Los autos pasan y desparraman, siniestros, las pequeñas víceras.
El espejo de los ojos ya las confunde con una bolsa, ya con un montón de hojas secas.
Es el instante del contacto el que estremece, como relámpago,
cortando por un segundo el aire.
El espasmo dura sólo unos pasos más, pero el ardor se queda,
mancillando desde dentro la sensación de bienestar.
16 febrero 2010
13 febrero 2010
04 febrero 2010
se va la segunda
Crítica del espectáculo "La última vez (que me tiré a un precipicio)"
Click aquí para leer.
¡qué lindo es escribir!
lalala
Click aquí para leer.
¡qué lindo es escribir!
lalala
18 enero 2010
domingo a la noche
Es tarde. Prendo la tele aunque sé que voy a durar poco tiempo despierta.
El calor que hace se asemeja a estar cerca de un horno prendido desde hace, por lo menos, una hora, digamos, cocinando una torta. Pero sin el olor a torta.
Bruno se sienta en la puerta y maúlla. Sé que está en la puerta porque vengo de ahí. Un poco quiere atención, otro poco quiere comida, otro poco no tengo idea. Yo pasé la traba, además de cerrar con llave, porque esto de estar sola me hace sentir desprotegida.
En otro departamento la luz está prendida, y se refleja en la pared del patio, que se ve desde mi cama. El departamento está deshabitado, según tengo entendido, y en la semana hay gente haciendo arreglos y pintando. me inquieta un poco la luz prendida, domingo a la noche tarde.
Bruno está ahora en la puerta de la habitación. Me mira, sentado. Lo llamo pero no viene. Se va al patio a hacer sus cosas, lo escucho moviendo las piedritas.
Es un programa documental, sobre unas nenas ciegas y sordas. Aparece Bruno, y se acuesta sobre mi pecho como siempre hace, con una actitud prácticamente prepotente. Es tan lindo. Ronronea. Pero está alerta a los ruidos. El también se siente un poco desprotegido, quizás.
Las nenas se comunican a través de sus manos, tocando. Les ponen unos ojos de vidrio en los cuencos vacíos, y entonces tienen ojos celestes. Hacen piruetas en una pileta.
Hace calor, todavía. Desplazo a Bruno hacia el costado, intentando ser amable para que no piense que quiero jugar. Lo ayudo a acomodarse, y él empieza con su baño de lengua.
El programa termina. Mi último acto de vigilia es poner dibujos animados. Después no sé cómo, me quedo dormida, con una basurita en el ánimo.
El calor que hace se asemeja a estar cerca de un horno prendido desde hace, por lo menos, una hora, digamos, cocinando una torta. Pero sin el olor a torta.
Bruno se sienta en la puerta y maúlla. Sé que está en la puerta porque vengo de ahí. Un poco quiere atención, otro poco quiere comida, otro poco no tengo idea. Yo pasé la traba, además de cerrar con llave, porque esto de estar sola me hace sentir desprotegida.
En otro departamento la luz está prendida, y se refleja en la pared del patio, que se ve desde mi cama. El departamento está deshabitado, según tengo entendido, y en la semana hay gente haciendo arreglos y pintando. me inquieta un poco la luz prendida, domingo a la noche tarde.
Bruno está ahora en la puerta de la habitación. Me mira, sentado. Lo llamo pero no viene. Se va al patio a hacer sus cosas, lo escucho moviendo las piedritas.
Es un programa documental, sobre unas nenas ciegas y sordas. Aparece Bruno, y se acuesta sobre mi pecho como siempre hace, con una actitud prácticamente prepotente. Es tan lindo. Ronronea. Pero está alerta a los ruidos. El también se siente un poco desprotegido, quizás.
Las nenas se comunican a través de sus manos, tocando. Les ponen unos ojos de vidrio en los cuencos vacíos, y entonces tienen ojos celestes. Hacen piruetas en una pileta.
Hace calor, todavía. Desplazo a Bruno hacia el costado, intentando ser amable para que no piense que quiero jugar. Lo ayudo a acomodarse, y él empieza con su baño de lengua.
El programa termina. Mi último acto de vigilia es poner dibujos animados. Después no sé cómo, me quedo dormida, con una basurita en el ánimo.
06 enero 2010
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