Ayer hablábamos con el Jipi de lo bueno que es ver cosas, leer cosas, aprender de distintos maestros, formarse en diferentes disciplinas. No solamente como actores. En la vida.
Te amplia la cantidad de cosas que podés pensar.
Te abre ventanas hacia adentro, y hacia afuera. Hacia lo que se puede imaginar, crear, llevar a cabo.
Te pone en un lugar. Te dibuja un mapa.
Te mueve estructuras.
Te hace viajar.
Me di cuenta que soy un adulto. Ya lo intuía. Y otras veces en la vida sentí, no sé si tan patentemente la adultez, pero sí el movimiento; la consciencia muy clara de estar mutando.
Porque claro, los proyectos se transforman. Se deja de ser potencia, para pasar a ser acción. Ya no es lo que quiero ser. Es lo que soy. Y desde acá vamos.
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