09 diciembre 2005

entre flores lilas y flores amarillas
perfume de diciembre hasta en la suela del zapatito


la sensación de libertad me envuelve y me pone un moño


soy mi regalo de navidad

08 diciembre 2005

despistada = fuera de pista
basta

el sueño no puede seguir siendo mi mejor amante

05 diciembre 2005

-Ramírez... Ramírez... me oye?
-(...)
-Abra los ojos, Ramírez... me ve?
-Hgggg... dhh... oh...
-Eso es, Ramírez! Qué susto nos dio!
-Hgg... oahh... brr...ppp...pe...pero...(!)
(!)
-No se asombre, Ramírez. Usted es un dibujito animado.

04 diciembre 2005

-Ramírez, una carta para usted
-No es una carta, es una nota, déme:

La nota sólo dice
fallé
Al instante cae un piano sobre la cabeza de Ramírez.

del después

y yo sigo
pronunciando la palabra
Extraño
con la misma incertidumbre


como un sinfín
Y todavía el tiempo

-la duda -
me la reservo

pesa y no pesa

cada vez más de aire
Salir volando y después
Respirar

30 noviembre 2005

hay una falla en el sistema -pienso apenas levantada-
esto que brota parece ser, no tristeza, sino más bien su opuesto.

(oh!)

24 noviembre 2005

se va se va el año. con sus muletas.
se rompió las dos piernas en junio, pero ahora está mejor.



catarsis y catarara evidentemente tienen la misma raíz. hago catarsis = caigo vertiginosamente pero sobre agua, así que no me hago tan mierda.




lucimos un cabello tomado por la humedad, llanto discreto en el transporte público, sudores varios.


pero, al Márgen de Todo,
digo, al verdadero Márgen, le importa un pito. realmente. y con razón.

entonces mentalizando el viaje me doy cuenta. y al costado, en la vereda, está lleno de flores muertas, forman un sendero lila en el centro. parece que el viento estuvo barriendo.

desvarío, para variar.
y encima hago juegos de palabras.

pero no pienso ignorar esta falta de criterio. total después puedo borrar este post y, una vez más, hacer como si nada de todo esto hubiese existido. es un decir.
un decir.

18 noviembre 2005

- mentales

Espejo de agua entre el cuerpo y las sábanas.
Hace tanto calor en mis sueños, tanto agobio, parece.
Es que llovió de noche.
Los zapatitos en la ventana. Pero no se mojaron.
Nadie sabe por qué no se mojaron.


***

Luz del sol me chorrea por la cara
La luz de atardecer es así.
Si fuera más temprano me arderían los tímpanos de escuchar esas voces. Pero todo es relajo a las siete menos cuarto. Todo es puesta de sol y Santa Rita.


*

Pero la voluntad de escribir es mayor que el dolor de panza.


* *

juego a la tristeza

una niña me dice que llorar es otra cosa
es cierto

la niña llora de veras
hay un perro en sus sueños
y no le pertenece

la mira de cerca
con el hocico
como todos los perros

su lengua es de jamón cocido
besa salado

y no le pertenece.

se rasca una oreja
junto a la puerta
de una casa vecina

sus orejas son de felpa
tiernas
tristes

y no le pertenece.

***

Al otro día hubo sol y parecía que la felicidad volvía al mundo.
Pero ella ya sabía que existía la ausencia.


*

-Arme las maletas, Ramírez. Haremos un viaje, pero no sé a dónde.

**

15 noviembre 2005

descargo en la vía pública

Viene un hormigueo... escalofrío -uuuh-, estremecimiento en dirección sur-norte. Por esófago. No voy a vomitar un conejito. O al menos eso creo. Porque después parece que llega hasta los lagrimales, que empiezan a hincharse como globos de agua. Si, pof, el agua se empieza a desparramar nomás, un festín en cada mejilla. Un pañuelo acá.
Pero ahi no terminan las precipitaciones. Súbitamente canto. Un torrente de mi voz sale así nomás, sin fijarse a dónde va. No espera ser llamado ese dedo, ya se mueve solo, marcando vaya a saber uno qué compás. Y se le suma el de la otra mano, el juego de la simetría. Los pies no podían ser indiferentes a tal acontecimiento, los pies se mueven con esmero para no caminar -están de franco-. Marcan un compás, pero un compás distinto, de pies. Y el hormigueo sigue, parecen erupciones volcánicas diminutas en cada poro. Hay movimientos sísmicos en el pecho, sí, el aire se arremolina en los pulmones y sale como un tornadito de mi boca. Empiezan los temblores, 4.5 en la escala musical. Y entonces ya no hay control. Estoy en manos de mis emociones más primarias. La gente mira desconcertada. La chica se rie, mueve la cabeza, está envejeciendo mientras mueve la cabeza. La señora mira de reojo, por si acaso es contagiosa (de hecho lo es), el señor se azora, el nene comprende.
Normalmente se termina no bien apago la música. Aunque, claro, hay reverberancias.

14 noviembre 2005

Se rompe un cenicero y caen al piso los pedacitos de vidrio. Al intentar unir los pedazos resulta que ya no se corresponden.

domingo a la noche

de pronto el recuerdo de tu risa. inesperado.

y este pensamiento: resulta que el amor se gasta.

si te viera hoy te abrazaría más. mucho pero mucho más.

11 noviembre 2005

descargo sin miramientos estéticos

(nada nuevo, bah)

resulta que estoy con una radio prendida, todo el día y la noche.
resulta que dormi como diez horas, que es mucho para esta época del año donde todo es un vértigo.
resulta que soñé con el tren y unas calzas verdes haciendo juego con la remera verde a rayas.
y una competencia en equipos donde quería aplastarla (a ella) como a un piojo en la uña del dedo pulgar.
vuelve el deseo de esa libertad, hay que hacer el viaje -dice una voz- hay que hacer el viaje esta vez.
¿y por qué no? respondo yo, ¿por qué no hacer ESE viaje?
todo sería más fácil de poder abrir yo sola los grifos, de poder caminar yo sola en las pendientes, de poder ingeniarme sin el abrelatas ni otros instrumentos de los que él llevaba en el cinturón.
pero hay días que pienso que puedo, que es tán blanda la tierra para hacer los agujeritos. que mi paso es mi paso, allá a lo lejos se escucha un canto con mi voz y sin nadie que lo apague, es mi radio, mi rostro a las brasas, yo rodeada de humo y tomando té a solas.
pero hay días que una bolsa se me pega a la cabeza, para que yo haga ruido mientras bailo, para que alguien me diga "te podés morir".
YA LO SE.
por eso canto.

06 noviembre 2005

campito minado

Su deseo de libertad era tan fuerte
que sus omóplatos empezaron a aletear
ése día, imperceptiblemente.

Y al otro día, sin darse cuenta
fue a colgar la ropa
y salió volando.

***

Pájaro-zapato de terciopelo azul.
Sus tornasoles se ladean en busca de.

Sólo hay que caminar un poco, paciencia
hasta encontrar el par.

***

No, no quise mirar al ojo del caballo
Mirada esquiva
Ausente, como de vaca.
Mirada de
Si te miro bien
Te rompo la cara.

***

Quiero lo bueno adentro
(Pero)
Quiero lo malo adentro
(En lo hondo)
Para no perder la capacidad de distinguir.

02 noviembre 2005

cuento sin moraleja

Érase una vez, en un tiempo impreciso e impropio, una abeja reina con tristeza.
Tenía la panza hinchada de tanto no hacer nada, y, cansada de ser reina, se hizo taxi.
Así conoció el verdadero mucho mundo que la circundaba, y desarrolló dos perfectas orejas con las cuales escuchó durante unos meses las historias indecentes que le contaban sus pasajeros. Pero un taxi con orejas no podía durar. Era un mundo difícil, lleno de envidias y rencores, y pronto hubo represalias en la comuna del panal. Algunos tiraron humos y hubo pánico. Un zángano incendióse instantáneamente por las alas. Hubo gritos de abeja y más humo.
La abeja reina supo del incidente y abandonó las calles para volver.
La reconstrucción del panal llevó todo el invierno y el hambre mató a muchas. El panal, pura desolación. La reina, un harapo de insecto. Y con orejas. Qué tormento.
La reina pensó, pensó, pensó con su cerebrito de abeja. Lo tenía, era así de simple. Cargó dos zánganos pulposos en cada oreja, y ya no escuchó más que un grave zumbido, por siempre.

01 noviembre 2005

pasa una brisa
y queda algo de polen en el aire

una brisa de primavera, se ve.

una parte quiere estornudar

la otra parte no deja de sonreír