14 noviembre 2005

Se rompe un cenicero y caen al piso los pedacitos de vidrio. Al intentar unir los pedazos resulta que ya no se corresponden.

domingo a la noche

de pronto el recuerdo de tu risa. inesperado.

y este pensamiento: resulta que el amor se gasta.

si te viera hoy te abrazaría más. mucho pero mucho más.

4 comentarios:

nji dijo...

lunes a la mañana.
lentamente el desmemorie de tu tristeza. esperada.
y aquella intuición: resulta que el odio se invierte.
si no te viera ayer te empujaría menos. poco pero poco menos.
:P
(con la única intención de devolverte un poco el ánimo, que parece andar por el suelo)

Polonia dijo...

gracias nji
no es que esté por el suelo.
es que uno desarma rompecabezas y el universo después no vuelve nunca nunca a su lugar.
pero yo sé que eso también es bueno.

Unknown dijo...

Ah!
La ausencia, sí, y el valor que adquiere el ausente mientras extrañamos lo que era y notamos lo poco que lo valorábamos -poco no, más bien otra cosa-. Y uno busca la divina proporción, la cosa justa, la justeza más que la justicia.
Y el ausente crece, crece y crece hasta que lo volvemos a ver. Y en esos dos o tres días es enorme, magnífico, único. Hasta que de nuevo caemos en la cuenta de que era, como nosotros, un simple humano.
Cordialmente,
Yo.

P.D: un comment raro este.

nji dijo...

raro pero MUY cierto. Me ha pasado miles de veces y nunca había logrado expresarlo tan bien.
"enorme, magnífico, único" no solo con personas, también con temas de música y otras cosas aún más banales.