15 noviembre 2005

descargo en la vía pública

Viene un hormigueo... escalofrío -uuuh-, estremecimiento en dirección sur-norte. Por esófago. No voy a vomitar un conejito. O al menos eso creo. Porque después parece que llega hasta los lagrimales, que empiezan a hincharse como globos de agua. Si, pof, el agua se empieza a desparramar nomás, un festín en cada mejilla. Un pañuelo acá.
Pero ahi no terminan las precipitaciones. Súbitamente canto. Un torrente de mi voz sale así nomás, sin fijarse a dónde va. No espera ser llamado ese dedo, ya se mueve solo, marcando vaya a saber uno qué compás. Y se le suma el de la otra mano, el juego de la simetría. Los pies no podían ser indiferentes a tal acontecimiento, los pies se mueven con esmero para no caminar -están de franco-. Marcan un compás, pero un compás distinto, de pies. Y el hormigueo sigue, parecen erupciones volcánicas diminutas en cada poro. Hay movimientos sísmicos en el pecho, sí, el aire se arremolina en los pulmones y sale como un tornadito de mi boca. Empiezan los temblores, 4.5 en la escala musical. Y entonces ya no hay control. Estoy en manos de mis emociones más primarias. La gente mira desconcertada. La chica se rie, mueve la cabeza, está envejeciendo mientras mueve la cabeza. La señora mira de reojo, por si acaso es contagiosa (de hecho lo es), el señor se azora, el nene comprende.
Normalmente se termina no bien apago la música. Aunque, claro, hay reverberancias.

4 comentarios:

Unknown dijo...

¿Eh? Algo así como una puteada musical, un: ¿váyanse a la pandereta de sus viejas!
Sería interesante hacerlo entre varios, aunque quizás se confunda con una rave, porque la gente no sabe mirar.
Cordialmente,
Yo.

nji dijo...

jajaja "se confunda con una rave".
Lo feo de lo que le paso a cronopio, me parece, es darse cuenta que "uno sigue estando cuerdo y tiene que actuar como tal... sino... la gente! que va a pensar?..." porque el instante en que la música brota casi incontenible, es un momento delicioso.

Unknown dijo...

Concuerda con usted mesié nji, un momento delicioso.
Cordialmente,
Yo.

Polonia dijo...

niño e: no, una puteada no. Es como una erupción volcánica pero amena.

nji: no me PASÓ, me pasa a diario. Y lo que menos me preocupa -por suerte- es el tema de la cordura.
Aunque a veces les preocupa a los demás, claro.