16 octubre 2005

Está ella en el piso de la fiesta
miran sus ojos porque saben mirar
bailan sus hombros
el resto se duerme

(El trompo volvió a las andanzas)
Está ella también
en el patio del colegio
desierto.
El juego de las diferencias.

Escuetamente
descubre una
dos
tres verdades.
En el escenario
una foto con flash y una foto sin flash
dos formas ciertas de lo mismo

La danza temblorosa
otro modo de estar
Moviendo la pollera
(que es como mover las pestañas)

Ella sabe cosas
Y sabe que al otro día
las va a olvidar.


Y todo es un decir.

11 octubre 2005







Cuánto de cierto
(no cuánto desierto, sino cuánto de cierto)
hay en el espacio en blanco.



08 octubre 2005

ahí está de nuevo la chica que nunca acierta la vestimenta con la temperatura.
siempre tiene frío o tiene calor.
y eso la hace sentir muy desgraciada.

también se enferma seguido.
Ella insiste en ignorar todo ese ruido. Cierra la cortina metálica con el amplio deseo de no ver. Espera un poco, pero eso no significa que sea paciente. La paciencia es un secreto que no sueña conocer. Espera porque eso se hace desde una ventana cerrada. El paisaje no es el correcto, por eso se le escapan unas lágrimas y algo de risa pequeña.¡Qué huecos son sus ojos a esta hora! Lo mismo da tenerlos abiertos o cerrados, por eso nisiquiera se pregunta. Es un trayecto corto, pero cuesta arriba. Cuesta. No pelea, pero tampoco amiga. Respecto del cielo, no es hora. ¿Mañana será otro día de sol? Ah, no se. Si lo supiera no tendría gracia despertar de un salto.
Hay un perfume que ella busca sin estar segura de que exista. Pero qué memoria olfativa para recordarlo.

06 octubre 2005

Sálvese Ramírez

-Sálvese, Ramírez. El fuego me alcanza sin remedio. Me quemo en la mayor de las desidias.
-No quiero dejarlo así. Usted no comprende la dimensión del espanto.
-No dramatice, Ramírez. Es sólo fuego. Y apréstese a correr, hay sombras rondándolo.



En tal caso, ¿qué garantiza la reunión casual de dos que se conocieron, amaron, traicionaron, extrañaron, acompañaron, sufrieron, alejaron?
Nada.
Tampoco está a la orden del día la casualidad que reúne a los que jamás se han visto y sin embargo podrían conocerse, amarse, traicionarse, extrañarse, acompañarse, sufrirse, alejarse.
Mierda. Mis especulaciones inútiles.



Y pasan los días en el pasillo. Son gente que sabe que va, pero no sabe a dónde.



-Desenchufe el televisor, hace lluvia.
El hombre desenchufa, siente una patadita y piensa:
"La lluvia sin dudas ha mojado el cable"



Qué impaciencia por vivir.
No le veo la gracia.



-Usted tiene problemas para desapegarse, Ramírez.
-Por favor, no me haga esto.
-No tenga tanto recato. Abandóneme ahora y resigne el heroísmo.
-No insulte mi escudo.
-Déjeme en paz.



Des-gracia.
Recién entiendo.



Pululan rozándome en los codos. Es como una provocación, y saben cómo me pongo, de poros tiesos, de banderines en pecho. Me provocan abrir más los ojos y los dedos.



-Ramírez es usted patéticamente tierno.
-Es mi trabajo señor.
-Mire cómo se consumen los techos… usted ha saboteado mi muerte.
-No se haga el poeta. El fuego es algo serio.
-Yo quería sutileza. Bájeme Ramírez. Me hace quedar como un idiota.

04 octubre 2005

Era la playa. Una clase de teatro. Ellos estaban.
Me iba a dar un baño. Yo estaba muerta, era mi entierro pero en establos (bañera).
Vacaciones. Yo quería ir a caminar por la playa por eso me iba de la clase.

Quería que me acompañara, a él siempre le gustó caminar por la playa. Yo estaba en la ducha y él venía a despedirse, era pelado. Venía a felicitarme desde la puerta, del lado de afuera. “Quién es?”, pero yo sabía que era él.

Ella y él se daban un beso al lado de donde yo estaba, mi ducha-tumba. No había paredes. Yo tiraba un jabón que les aparecía entre las dos bocas y le decía a alguien “Mi primer milagro”

Se iba mucha gente como en caravana, un cementerio-establo. Un perro caballo, alguien lo montaba.

Sensación de todo sigue. La gente sale del entierro-establo-caravana. Barro. Van charlando. No hablan más de mí.

Calendario

Marzo está lejos y sólo me visita en oleadas de perfumes o alguna canción. Es semiamargo.


Abril casi no lo recuerdo. Fue pura vorágine. Sabor a sandía.


Mayo fue lento, canela, como el otoño. Pesadillezco. Sabor a hojas caídas y crocantes. Lejano y sepia.


Junio fue frío, blanco. Como un acceso de tos con posterior dolor de pecho.
Con sabor a tos, naturalmente.

Julio está lejos y cerca a la vez.
Es como un globo, exactamente. Tiene pintitas amarillas y el fondo es negro, como una vaquita de San Antonio de las malas. Engañoso. Veloz. Sabor a Julio, no sabría describirlo de otra forma.

Agosto podría estar siendo ahora. Pero no.
Sabor a chocolate con menta. Yo le sacaría la menta.


Septiembre la montaña rusa. Hasta tiene nombre de.
Sabor a helado de limón. Perfecto equilibrio entre ácido y dulce.


Octubre: frutillas. No vos. Me gusta este Octubre. Sabor a celebración.

03 octubre 2005

Mirando por la ventanilla del conductor

(Almacén de Ramos Generales: “¿Cuánto quiere?” “Quiero todo, pero con moderación”)


Frase de sobrecito de azúcar: “El ingenio es la insolencia educada”
-Luego, el saber se llena de hormigas-


Espero. Es, pero.


Vuelva, Ramírez, vuelva. El incendio no amaina. Hay fuego en todas las ventanas.
Usted dice que es extraño, trágico, imposible.
Yo digo que es hermoso.


Vivo rodeada de paredes, te das cuenta?
Por eso tengo en cada bolsillo un cincel y mi cabeza es un martillo.


Los Otros están dando tantas vueltas que ya me mareé.
Salgan, por favor. Es laberinto, no calesita.
(¿Tan difícil es encontrar el camino?)
De última, afirmo:
Todos los caminos conducen a.

Y ahora sí, no hay excusa.

29 septiembre 2005

caída de espaldas

"Es esto" dice él sin mirar atrás.
"Es esto" piensa ella sacándose el chicle pegado en la suela de la bota.

El gato maulló, hizo pis, se afiló las uñas otra vez.

Le cortaron las uñas al gato. Le pusieron más comida.

Y todas las fotos.
Todas quedaron en el tender.
Secándose después de tanto llorar.

Silencio él cerrando el libro dedicado. Para siempre.

Y los estantes color salmón quedando vacíos.
Y las amarillas luces apagándose.
Y las paredes verdes desnudas.
Y las ventanas inútiles con su falso vitró.
Y el gato desterrado.

Maúlla.
Silencio.
Para siempre.

22 septiembre 2005

Antes.
Mucho antes de todo, digo.

La primavera le resultaba tediosa.
Aburrida.
Redundante.
Empalagosa.
Inmunda.

Y que todo oliera a limpio
así, como si el mundo
estuviera recién baldeado.

Y que la gente sonriera en la calle
porque sí,
porque la primavera.

Asco sentía
ante tantas y tan súbitas
muestras de afecto.
Ante la emoción inexplicable
de los arbustos.

Asco –pánico-
sobre todas las cosas,
ante la certeza
del paso del tiempo.

Pero ahora.
Ahora, digo, después de todo.

Ahora es preciso que se impregne.
Dejar que suba desde los pies
hasta la cabeza.
Que se haga certeza
prueba irrefutable
del paso del tiempo.

Por eso ahora sí.
Ahora es antes.
Antes de todo lo que falta.

18 septiembre 2005

todo lo que se pueda crear

-una danza
-una historia
-un poema
-una torta
-una vestimenta
-un viaje
-un número
-una idea
-una obra
-una golosina
-un juego
-un mueble
-una canción

creo que hay más, por suerte.
lo importante es que nada de esto es la felicidad ni la infelicidad. solo son cosas que se pueden crear.

13 septiembre 2005

Yesterdey

Yesterdey
all my troubles seemed so far away
Now it looks as though they´re here to stay
oh I believe in yesterdey

Suddenly
I´m not half the (wo)man I used to be
there´s a shadow hanging over me
oh yesterdey come suddenly.

Why he had to go
I don´t know he wouldn´t say
I said something wrong
now I long for yesterdey.

Yesterdey
love was such as easy game to play
now I need a place to hide away
oh I believe in yesterdey.

Mm mm mm mm mm mm mm.

08 septiembre 2005

dos caras



Aunque me esconda en mi laberinto.
Cuánto del mundo estará proyectándose a mis espaldas?

Dejarse ver.
La esencia.

06 septiembre 2005

Entonces te mostré el hueco, la huella de la herida.

Y creo que viste, que entendiste el dolor, ese dolor sordo que produce en el oído el silencio embolsado (El vacío, sí. La ausencia)

Y no sé si ocurrió así –de todas formas no quise- pero mientras te mostraba me parecía que ese hueco, esa huella de esa herida con la forma tuya, se iba traspasando a tus ojos, y se te vaciaba la mirada. Te retirabas, así como una marea, te hacías ausencia pero esta vez no de mí, sino de vos misma.

01 septiembre 2005

sabor a tí.

Hay días amargos. Se presentan así desde temprano, vienen enganchados del mal sueño.
Esos días pienso en él, y lo extraño tan en silencio que me asusta.


Hay días que son como caramelos.
Hasta el ruidito del envoltorio es placentero.
Se abren y se dejan comer, porque saben que esa es su misión.
Esos días pienso en él y me resulta extraño, ajeno. Lo pienso en voz alta, grito su nombre, y no hay efecto. Es pasado.

Hay días ácidos también. Esos cuando tengo pensamiento en todos los poros. Esos de plena conciencia.
Esos días pienso en él y tengo broncas, y me río, y me despecho, y me lloro un poco, y saco conclusiones. Esos días son veloces, porque me canso. Pero son productivos.


Y de golpe hay un día caramelo-ácido. Son los días más raros.
Esos días pienso en él y quisiera darle un abrazo, y luego dejarlo partir para siempre.



Por ahora son así los días. Esta es la escala.

Pero vendrán días nuevos. Quién sabe, tal vez con la primavera vengan los días de los olores, los días de los sonidos... Tal vez vengan los días en que no piense más en él.