30 abril 2014
salgo y soy como una flecha que va, va, va, trazo un recorrido con mis pasos, me llevo, no me detengo, esquivo a la gente que pasa, no estoy apurada pero no puedo parar, hago zig zag, desafío a los semáforos, no pienso, voy, camino y no pienso, como si fuera una máquina, como si me llevara otro, voy como una flecha que tiene fijado de antemano el destino y no tiene más que seguir la trayectoria fijada entre dos puntos, soy como una bala que se endereza una vez y para siempre, sigo caminando y no miro las vidrieras aunque las veo pasar, miro el cielo gris plomo, bajo, de mi ciudad, como un sombrero sobre los edificios, miro ese cielo que es nuestro, tan distinto de todos los demás, denso y bien delimitado, como una frazada que no alcanza a cubrir todo el colchón, los árboles que hacen un coro de verdes sobre la gente que corre o toma mate, camino y doblo, bajo el cordón, cruzo la avenida, esquivo el mar de gente que va o vuelve, tomo decisiones imperceptibles pero sigo, siempre sigo y no paro, no me detengo nunca más, sigo como la flecha siempre para adelante, a encontrarme con el destino que no me espera ni yo lo busco porque aunque vaya sin querer allá voy
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1 comentario:
que suerte .. cuanta decisión, yo quizás todo lo contrario... yo no voy, me empujan, yo me dejo llevar
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