10 junio 2010

dormir viajando y viajar durmiendo

Así son las cosas en mi lado B.
Soñé que iba durmiendo en un tren con camarote, viajando por Europa o Estados Unidos.
Me despertaba en el tren y un poco miraba por la ventanilla. Alguien se hacía pis en la cama.
Me despertaba y lo del tren había sido un sueño. Mi mamá me alentaba a seguir soñando-viajando. "¿Puedo ir a Francia?" le preguntaba. "No, pero a Alemania sí", me decía ella. Rehacíamos el camino del tren en una maqueta de arena que yo sin querer (sin saber) había derrumbado. Yo me tiraba de panza en la vía de arena y procuraba aterrizar en el sueño. Lo lograba. Soñaba ahora que planeaba por una campiña que parecía más francesa que alemana. Me preocupaba que la conciencia de estar soñando me sacara del sueño, pero me concentraba y seguía ahí. De pronto estaba en una ciudad antigua, adentro de una galería que ya conocía de otro sueño. Era como un castillo, y era oscuro. Yo quería volver al paisaje. Entonces, cuando el portón se abría y entraba el sol (o salía yo al sol) daba un grito de alegría.

No sé si me había pasado antes, esto de soñar adentro de un sueño.

1 comentario:

Anthony dijo...

a veces son caprichosos los sueños, ¿no?
jeje