08 junio 2010

mutatis mutandis

Hay ciertos edificios que me traen recuerdos de una vida que no viví. O que sí viví, pero no recuerdo como propia.
En general tiene que ver el olor a comida, la sensación de volver del colegio en invierno, los ascensores.
Cuando nos mudamos en el '93, recuerdo haber sentido que me mudaba a otra vida. Todo en ese edificio era como ajeno. Tener un dormitorio propio, un balcón, alfombra, una cama nueva y un escritorio. Una otra vida que era confortable, pero no era la mía. Fueron menos de dos años, así que nunca me apropié de esa vida. Después vinieron otras. Muchas. Algunas más confortables que otras. Lo originario, la vida verdadera, nunca volvió del todo. Vuelve en evocaciones, pero nada más. Lo que creo es que no hay una vida, sino muchas. Muchas en una. Mutatis mutandis, on and on.
Cuando me concentro mucho, me parece estar pasando de una vida a otra. Justo ahora.

Hoy, además, me acordé de esta canción de otra vida. La del '93.

1 comentario:

nana dijo...

curiosa la vida a veces que nos deja escaparnos de ella para meternos en otra. curiosa la vida y copada la vida