10 diciembre 2005

soñaba despierta

la tormenta entrando en el río
como un café que se derrama en la mesa
-como un accidente irremediable, quiero decir-

o tal vez
como una lengua gris de gato lamiéndose el lomo

o mejor
como el mercurio fuera del termómetro
-como un peligro incontrolable, quiero decir-


certeza de que detrás de la arboleda está el mundo


la luz es mágica
amarilla

puede terminarse el mundo antes de llegar al horizonte,
dice la amenaza
las nubes de acuarela.
puede terminarse el mundo y sólo tendrías que correr unos metros para verlo

allá,
-detrás de los árboles que se encienden como lámparas-
hay una rivera gris,
de barro con arcilla.
allá van a morir los patos
y graznan

sólo el viento les hace eco
sólo la luz amarilla en las copas
la luz roja
la luz naranja

las muchas luces

las muchas luces

3 comentarios:

yo dijo...

o como la caída de un sombrero
-como una maniobra impensada, quiero decir-

nadie dijo...

y entre las luces y las flores-delpost anterior-, donde la muerte no es mas que vida condecendidente, sería como el regalo ferpecto de navidá, verdáh?

Polonia dijo...

mas que el regalo, podría ser el árbol perfecto de navidah...