Usted no me conoce.
Yo tampoco lo conozco, pero lo intuyo.
Es que, aunque no se dé cuenta, usted asoma su sombra, cada tanto, en mi almohada. Cuando estoy entre el sueño y la desesperanza. Entre la apatía y el espasmo de vivir.
Hay un recelo en mis palabras, es cierto. Es que soy impaciente. Se me llenan de caries las alegrías, esperándolo. Se me llenan de viento los cuartos, y las puertas se cierran de golpe. Se vacía el reloj de arena que guardo adentro del pecho, entre las costillas.
Le escribo para acortar distancias.
Para alimentar esta espera silenciosa.
Para llenar los espacios en blanco.
Para convencerme de que usted existe
a pesar de las tormentas de verano,
de los vientos huracanados,
de las puertas sin picaporte.
Le escribo para que sepa que existo.
Y que lo espero.
extracto de otro blog.
un desprendimiento, ponele
un desprendimiento, ponele
1 comentario:
En realidad la idea del mundo virtual (o ciberespacio), es que los cuerpos se desmaterializan, desaparacen las personas, para convertirse en agentes virtuales que interctuan en este espacio.
¿Que estamos haciendo?...¿revolucionando las maneras de comunicarnos? o ¿nos estamos encerrando frente al ordenador?, aislados de todo.
Yo no puedo dejar de maravillarme con los blogs, son algo increible.
Estar o no estar no es la cuestion, aca se trata de escribir, escribir hasta que duelan los dedos de tanto pegarle a las letritas del teclado.
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