01 septiembre 2009

Escala en Budapest

Los países que sueño siempre son extraños.
Un país es como un patio con columnas y una fuente en el medio.
Otro país es una pileta en un piso alto, con vestuario en el subsuelo.
Otro es un restaurante chino en el que me cruzo con una chica que es actriz, y que está por hacer un show, y hay peceras verdosas y las paredes son empapeladas.
En el de la fuente ya había estado, dije.
En el del restaurante, habían habido atentados no hace mucho.
En el de la pileta, bajé un minutito al baño, y olvidé las ojotas en el avión. Pensando que iba a tener que cambiar de avión, robé unas ojotas de niño. Luego, el avión era el mismo, y yo tenía dos pares de ojotas. Y culpa por el niño.

No hace mucho, soñaba con los inconvenientes previos al viaje (armar el bolso, llegar a tiempo al aeropuerto, etc) y nunca, nunca me subía a los aviones.
Por lo menos ahora estoy viajando.

1 comentario:

polonia dijo...

hola almendra!
sigo acá, sí... mutando permanentemente.
saludos!