22 abril 2006

Mesa para una

Hubiese querido ser música, o vivir al menos un amor subterráneo. O ser como las rocas en la playa, invencibles, casi inmunes al paso del tiempo; tan pobres y tan agradecidas de ser rocas.

Quizás sólo eso le faltaba: gratitud.

Una madrugada de resaca se descubrió haciéndole mohines a una garrafa. Cosas como esta le ocurrían todos los días. Ella buscaba el amor con poca sutileza.

4 comentarios:

viole dijo...

"Ella buscaba el amor con poca sutileza".
Y quien es sutil a la hora de la búsqueda??


me gusta me gusta su blog

yo dijo...

garrafa: sufrida cruza de garrapata con jirafa. vive en soledad y se alimenta de la sangre de su propio cuello. por las noches canta con voz hermosísima.

Anónimo dijo...

sabemos lo que es buscar un amor de esa manera, lo sabemos bien
y desespera y nos hace temblar

pero no hay nada mejor que desesperar y temblar por querer encontrar amor.

No perdamos nunca esa busqueda, no nos lo merecemos.


Te adoro amiga del alma.

MUAK

Polonia dijo...

XD