12 mayo 2005

jueves otra vez (escrito de hace un mes. cíclico. se actualiza inevitablemente)

Jueves otra vez. Los días pasan efectivamente cada vez más rápido.
La semana empieza como un bostezo, se despereza lenta. El lunes es eterno, insoportable, moco pegado en la cara interna de la nariz demasiado lejos para el dedo. El martes es un tintineo, no se apura, pero tampoco hay que dejarlo. Se va igual que como vino: un día imbécil, invisible, o como queramos llamarlo. Miércoles, algo se derrumba, cambia de color, colapsa o se serena del todo. Un día clave, pasa rapidísimo, sin que uno pueda verle bien la cara. Pero sabemos que pasó, porque después ya nada es igual. Jueves, el día menos. El jueves pasa apurado e incómodo por un espacio demasiado estrecho para él. Es largo y serpenteante, como lo indica su nombre, pero no hay lugar ni tiempo para explayarse, entonces pasa en puntas de pie. Viernes. Impedimos que cualquiercosa se interponga entre nosotros y el viernes. Trampolín hacia una pequeña porción de ocio y felicidad. El viernes pasa volando, porque eso queremos. Volar. El resto, sábado y domingo, gloria caída y ruinas, es un abrir y cerrar de ojos, o un abrir y cerrar de semana. Sólo con los primeros destellos nocturnos del domingo empezamos a sentir la desaceleración rotunda de la vida.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

como describir la semana?
En este momento de mi vida me alberga y me contiene la rutina, con lo cual de lunes a viernes, vivo en un placido y calido lugar estrecho... (a veces mejor no pensar) y asi.. la semana pasa rapido, demasiado... y los fines de semana son largos y odiosos en su mayoria y eso por mas que haga mil quinientas cosas
El domingo es el peor. Peor peor.
Hay algo peor que el domingo a las 7 de la tarde?????????
Abri el debate

Polonia dijo...

domingo a las 7 de la tarde... si. ese debe ser el punto exacto de espacio tiempo donde el universo se acongoja.

nohorbee dijo...

Y si... yo habia decidido esquivar la rutina tomando un camino distinto todos los dias. Pero luego, mi rutina era elegir caminos distintos.

Anónimo dijo...

siempre logramos encasillarnos!