Tal vez si fuera solo una hemorragia interna, una fiesta de organos mutilándose en ese espacio inhabitable que es uno mismo.
Pero se desborda, porque es tal la masacre.
Se desborda para que yo sangre por todos lados, para que haya ríos pequeños de sangre ahí por donde pase.
Para que no me vaya a olvidar quién me habita.
Para que el laberinto no reniegue de su minotauro.
2 comentarios:
a veces las huellas/heridas suelen ser dolorosas, y otras veces nosotros mismos creemos pasar la navaja por nuestras venas, cuando solo nos rozan la piel.
No reniega no, el laberinto existe precisamente porque existe el Minotauro. Y así, querida, en todos los órdenes de la vida.
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