28 octubre 2016

Nocturno ventoso

La noche se vuelca
en el mantel,
y es un escándalo
que nadie se atreva
a secarla.

Hay silencio de respiración
en los intervalos del viento
que golpea las ventanas.

El viento lucha para entrar,
para huir
de la noche.
Y no puede.
Cuanto más empuja,
más está en la noche.

Vuela de fiebre, la noche.
Palpita afuera, y el viento
la hiperventila.

Se derrama la noche sobre
los manteles volados.
Nadie quiere secarla.

Es un escándalo la noche,
alborotada
de viento y de deseo.

Es un escándalo la noche,
zumbando
como un insecto perdido.

Es un escándalo y nadie,
pero nadie,
se atreve a oír
lo que dice.

Está ebria, la noche.
Se ha derramado.
El viento la agita.
La tiene loca.






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