29 abril 2010

chau abril

-tengo dos canas. una larga desde la cabeza hasta el fin del pelo. otra es mitad de cana nomás, pero cuenta como una.
-me voy a casar. y lo escribo porque todavía a veces me suena raro. ¿casar? ¿qué verbo es ese?
-en estos días tan entorbellinados no sabemos bien en qué cajita el amor espera. pero lo bueno es que está bien conservado, rolando tal vez como Bruno, esperando que saquemos la cajita y abramos la tapa para volar en círculos alrededor nuestro.
-creo que aprendí a disculparme, en el sentido más completo de la palabra. como se escupe una bolita de pelusa, si se es gato. dejando aforar la culpa, dándole una palmadita luego, y que se eche a rodar.
-me asusta pensar expansivamente. sentir la aceleración. me siento un poco como el axolotl del cuento, al final, con su verdad inútil, inmóvil y en la velocidad, del lado de adentro de la pecera.
-soñar resulta apropiado para inventar los espacios en los que quiero estar. una estación de trenes en el bosque parecía buena idea.
-me despierto. me desierto.
-creo que bailar es importante para la salud.
-creo que los límites de uno no son territoriales. expandirse sin darse cuenta es lo raro. ahí donde estuve sin pensarlo, pero estuve. estaba yo ahí, desprendida de mi conciencia. alguien me vio, así que estuve. ¿qué hacía?
-extraño los anteojos, eso sí. los ray ben que heredé de mi mamá. curioso sentimiento de estar una parte de mí en medio de lo ajeno.
-a veces listar cosas sirve para dar unidad a lo que no la tiene. como estos corolarios existenciales de fin de mes.
-chau abril. te mando un beso.

1 comentario:

Juan Manuel dijo...

roooooooola.