-Comprarse un marcador grueso, y dejar volar la imaginación o la indignación o los argumentos, sobre esos enormes pizarrones con que los señores que se postulan empapelan la ciudad.
-Vale poner cosas agraviantes del tipo ¡chorro!
-Vale poner frases de aliento del tipo ¡aguante!
-Vale insultar sin poner ni un solo argumento, indiscriminada e infantilmente, como por ejemplo ¡puta! o ¡sorete!
-Vale dibujar bigotes a las damas, delinearle los ojos a los caballeros, poner dientes de conejo/vampiro, dibujos de índole sexual, y todo lo que la imaginación invente.
-Vale todo.
-Porque si no uno pasa y la indignación se le enquista.
-Vale comprarse un liquit peiper para los afiches pro, que son negros lisos casi. Vacíos. Listos para que nos desparramemos con una retahila de barbaridades. Que se las merecen.
-No mercy.
-A su salud!
3 comentarios:
yo lleve mi marcador al cuarto oscuro.
lo hago desde hace años.
no sirvió de nada. la gente igual votó cualquiera.
la gente es cualquiera.
tengo inmenso odio que con liquid no se quita.
vista la cualquierez generalizada, este blog propone continuar con la expresión marcadoril, e incluso radicalizarla.
Enrra en su época le escribía "pelado" a Telerman en la frente.
O a veces "666"
Y una vez un policía lo retó.
Cualquiera.
Aguante el rock.
ja
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