Un problema real de la vida: los paraguas.
Tienen la genialidad de los objetos inventados con un fin práctico en particular, que es proteger de la lluvia, y al mismo tiempo poder replegarse para ser guardados con comodidad. Son lindos. Bah, a mi me gustan, me parecen románticos y divertidos (techitos desplegables, como dice un perro de Macanudo)
Peeeeeeeeeeero
-siempre hay un pero-
Los paraguas son incómodos de llevar, fáciles de dejar olvidados, inútiles para las sudestadas (o simplemente esas lluvias horizontales que suelen arreciar), y ahora encima son CAROS. Los baratos, los que te venden en los todox2, son realmente patéticos, y peligrosos. Esos que se dan vuelta cuando viene viento, y cuyo delicado mecanismo se termina rompiendo justo cuando más lo necesitás.
Eso explica que la gente, cuando estos frágiles objetos colapsan ante la magnánima fuerza de la naturaleza, los deje tirados por ahí, cual pájaros muertos.
Es cierto que da bronca. Pero no lo justifico.
A mi me parece tristísimo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario