Me subo a ciertos infiernos de tanto pensar.
Hace calor arriba.
Pasa a través del colador,
imprime pecas en la vereda.
No sé cómo
(cuándo)
decidimos venir a parar aquí,
en vez de seguir andando
con el viento en las orejas.
Hay un pasaje secreto
bajo los tilos, de noche.
Ahí voy. Vamos.
1 comentario:
no se por que, pero me hiciste acordar a cuando era chica y, en verano, jugabamos a las escondidas en la vereda hasta las 10 de la noche. Sera por el pasaje secreto? sera por los tilos?? quien sabe...
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