23 noviembre 2006

Me subo a ciertos infiernos de tanto pensar.




Hace calor arriba.
Pasa a través del colador,
imprime pecas en la vereda.

No sé cómo
(cuándo)
decidimos venir a parar aquí,
en vez de seguir andando
con el viento en las orejas.


Hay un pasaje secreto
bajo los tilos, de noche.

Ahí voy. Vamos.

1 comentario:

viole dijo...

no se por que, pero me hiciste acordar a cuando era chica y, en verano, jugabamos a las escondidas en la vereda hasta las 10 de la noche. Sera por el pasaje secreto? sera por los tilos?? quien sabe...