08 octubre 2005

Ella insiste en ignorar todo ese ruido. Cierra la cortina metálica con el amplio deseo de no ver. Espera un poco, pero eso no significa que sea paciente. La paciencia es un secreto que no sueña conocer. Espera porque eso se hace desde una ventana cerrada. El paisaje no es el correcto, por eso se le escapan unas lágrimas y algo de risa pequeña.¡Qué huecos son sus ojos a esta hora! Lo mismo da tenerlos abiertos o cerrados, por eso nisiquiera se pregunta. Es un trayecto corto, pero cuesta arriba. Cuesta. No pelea, pero tampoco amiga. Respecto del cielo, no es hora. ¿Mañana será otro día de sol? Ah, no se. Si lo supiera no tendría gracia despertar de un salto.
Hay un perfume que ella busca sin estar segura de que exista. Pero qué memoria olfativa para recordarlo.

1 comentario:

~Naty~ dijo...

Los perfumes... qué tema! Me quedan más grabados en la memoria que cualquier cara o voz...