04 marzo 2014

lengua plástica

Maravilla de algunos vocablos que le hacen pito catalán a aquella máxima saussureana de la arbitraria unión de significado y significante.
Caracol en inglés se dice snail.
Ambas palabras, -intuición de relámpago-, me parecen establecer una intimidad material con el bicho en cuestión. 

Mientras la castellana parece hacer énfasis en la rosca
el rulo
las vueltas del asunto;
la inglesa, en cambio, se concentra en la baba
el pegote
el rastro sinuoso y húmedo que deja el bicho al pasar.

-Pronuncio en un susurro las dos al hilo, y algo en la boca se me enrosca, avanza y deja su lento zigzag viscoso en el aire-

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