
En ráfaga:
Pasamos por un pueblo-maqueta que se llama "Colonia Dora".
Algunos pueblitos se parecen a sus cementerios.
Se nubló, y ahora los girasoles están confundidos.
16:30: las nubes también están de viaje. Del otro lado se llenó el paisaje de cerros, y otras nubes les chorrean desde arriba como merengue.
Llegamos a Salta. Lo primero que hay es una curva. Y ahora otra: Salta es sinuosa.
Llegamos a Volcán y ya era de noche. Volcán está adentro de una nube. 
13/01/08: Purmamarca.
La gente charla.
Estamos en la plaza. La gente en rondas, al sol, almuerza. Yo tengo la sensación de que estuvieramos esperando que pase algo. Pero eso porque todavía no llegué del todo.



17/01/08: Llegamos a Maimará.
Ahora entendí por qué los papás de Sonia dijeron que Purmamarca es muy Palermitano.Maimará es un pueblo donde se duerme la siesta.
Todos duermen cuando yo me despierto, porque cuando yo me voy a dormir todos están despiertos. Es lógico.20/01/08: Sueño.
Tuve sueños rarísimos. Que incluían cerrar con llave una puerta, dejando a alguien del otro lado, pero después esa puerta era un microondas, y al abrirlo, ya con la sospecha de la fatalidad, encontrar un manojo inerte de fideos, con un pedazo de queso sin derretir.Es de lo más macabro que soñé en este último tiempo.
Humahuaca: está repleta de faroles. Me parece un lugar exacto para filmar una película.

24/01/08: Extracto de nota del diario Pregón de Jujuy.
"Esta vez, se obtuvo la confesión de parte del acusado, aunque según lo declarado ante la justicia y la policía, no recuerda dónde dejó el corazón"*
La Quiaca/ Villazón: Crónica anacrónica del día después.
Llegar con lluvia y con retraso me dio muy mala impresión. Y me lo pasé viendo perros en mala situación de salud, lo cual empeoró las cosas.
En la Quiaza llovía. Del otro lado, en Bolivia, salió el sol. Muy raro eso. Villazón era clarito, estuve a punto de ponerme los anteojos de sol, pero me dio vergüenza el cliché.
Fue como asomar a penas la nariz a otra dimensión. Sonia tenñia vértigo, yo también. Aparte viajamos en el tiempo.
REalmente es un pasaje a otra dimensión. Volví a tener esa impresión cuando me despedí de los chicos en la Quiaca, que se iban a vivir dos horas mas temprano, a dormir a Villazón y a tomarse el tren hasta Tupiza.
La vuelta fue lo peor. Porque viajar en el tiempo siempre trae problemas, y por la puta aduana argentina. Igual un poquito me sentí justamente castigada por mi desmesura consumista. Pero los gendarmes son todos putos igual.
El viaje de la Quiaca a Hmahuaca fue interminable, y entonces entendí: la soledad maneja el tiempo muy mal.
La lluvia me siguió todo el viaje, e incluso durante la noche y en el viaje de Hmahuaca a San Salvador. Acá estoy ahora. Estando sola escribo más. Porque no hablo.
2 comentarios:
Haciendo como una especie de conclusión final del viaje: los gendarmes son todos putos.
Estoy llendo hacia ustedes.
Seguro el dopingo nos vemos.
=D
ajá!
el domingo proximo? no ayer, sino el que viene...
osea, cuál domingo?
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