qué soy.
porque aunque a nadie más que a mi me importa. y eso que a veces ni me importa.
qué cuernos, esa es la pregunta.
los días buenos parece que soy algo blando y amarillo, que estoy en paz conmigo, que se puede convivir. días buenos hay pocos, y pasan volando. yo amarilla soy casi no yo, porque paso tan rápido, tan blando, que no me doy cuenta, y debe ser por eso que son días buenos. casi de a poco como hundiendo los pies en la arena cuando está tibia y te deja pasar.
qué soy sin embargo cuando pasa el tiempo sin que me de cuenta. porque yo no soy. yo me preocupo por el tiempo. demás. si pasa rápido, si no pasa, si no tengo y si tengo también, y si me tiene. el tiempo me tiene y no me deja ir. solo cuando soy amarilla y es un día bueno, pero tampoco sé qué es primero.
otros días: los que soy caracol de agua, porque me siento tán irremediable y húmeda que es mejor quedarse adentro. los días que soy baba y agua, para llorar para adentro, para hacerse remolino en la baba. yo para adentro, laberinto de tristeza inútil que no voy a ninguna parte y me quedo conmigo, con mi baba. y ahi nadie es capaz de verme porque me camuflo en mis algas y soy medio verde. y el tiempo es conmigo y con mi lástima de dejar pasar las horas.
más vale que el viento me despeine un poco los días de furia, de ganas de patear neumáticos, que soy insoportable y desfachatada. que ni yo me aguanto para pasar un ratito sentada a solas. vienen de visita los dos mocosos que no se ponen de acuerdo, uno de cada lado, y que soy horrible y soy el pobre hongo asolado, y que soy la peor y que soy la peste y que soy la víctima y que soy la novela. así están el día entero, y me tiran un poco del pelo, y yo soy la furia y quiero que alguien me pegue para poder pegarle y volver a estar en paz con mi furia.
están los días amargos, que soy parecida a la furia pero sin energía, y me chorreo miserable sin poder asentar la porquería como corresponde. esos días no me sale nada, soy mezcla de caca y mosca y así me lo paso conmigo, sin hacer nada por nada.
y los días restantes serán mezcla de los anteriores, pero sin duda están los días blancos, que soy cuaderno, que me dejo escribir y me sorprendo, soy lamparita y ay, me hago cosquillas abajo de los pies. y el tiempo no molesta porque está de huelga y me agarra vértigo y ganas de correr.
2 comentarios:
Yo tengo un comentario para hacer, es el siguiente:
De eso se trata estar locos.
Como puede haber tantos adentro de uno solo??
Seremos demonios?, capaz que si.
Lo que te digo es esto:
Gualeguaychu es un gran lugar para pasear en bicicleta.
que bien! me gustaria pasear en bicicleta allá. hay alguna de esas con muchos asientos?
seria genial
para mi y todos mis demonios
Publicar un comentario