04 junio 2007

Qué me pasa cuando estoy dispersa, así, como un montón de partes que se deparraman

adentro es como una botella de coca que está agitada. las burbujas se quieren salir con algún escándalo.
si me peino, es para apaciguar la ansiedad de salir corriendo, y a lo mejor si salgo corriendo es para disimular las ganas de salir volando.
es una tarde de otoño (porque todavía es el otoño, aunque quiere ser primavera esta tarde. quiere y no puede. quiere ir hacia adelante, pero sin estrellarse)
pienso que: abriendo la ventana se escapan cosas, pero también me visitan cosas. siempre se pierde y se gana algo. parece.
también yo. ¿cómo quiero escribir rápido con esta manía de volver atrás para arreglarles los rulitos a las e? ser perfeccionista me impide avanzar. a veces se avanza de golpe y pum, porrazo. y se avanza sin saber hacia dónde. y hasta se avanza sin certeza de que se está avanzando.
lo importante, me parece, es no quedarme quieta. el problema con eso es el dolor de cabeza.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

el placer de leer a la gente que escribe bien...

que bueno che!

Edu Solano Lumbreras dijo...

No es que sea inportante, es que quedarse quieto es imposible.

La vida es un verbo de movimiento perpetuo.
Fíjate que aquí es primavera, y apunto estamos de entrar en el verano.